En la última parte de la entrevista concedida por el exgobernador de Chiapas, afirma que pudo seguir activo en política, pero rechazó una curul en el Senado de la República para no ir hacia atrás, luego de haber sido secretario de Gobernación. Al mismo tiempo habla de lo importante que es tener un nivel académico y el respeto por las costumbres indígenas.
¿Un alto nivel académico garantiza los buenos resultados?
Ayuda, pero no es suficiente. Hay sabios académicos que no servirían para nada en la trinchera de las realidades sociales. Se requieren la humildad necesaria para aprender de todos y no sólo de las cúspides intelectuales. Yo he aprendido mucho de los indígenas chiapanecos.
Por ejemplo, un académico de alto nivel te diría que los aluxes no existen. Eso dicen los hombres cultos de ahora, pero si entras al mundo mágico de los indígenas choles verás que para ellos sí existen porque orientan, estimulan y rigen diferentes aspectos de sus vidas.
Ahí están los aluxes, en su realidad. Si llegas ante ellos negando esa realidad solamente cierras una puerta; si respetas sus creencias puedes ayudarlos integrando en su conocimiento otra serie de percepciones y conocimientos que puedan formar parte de sus vidas.
Que se modernicen o globalicen, pero sin perder sus raíces. Suena raro lo de los aluxes, pero millones creen en una paloma que es Dios, de vida eterna y se llama Espíritu Santo y eso parece ser lo más sensato y normal.
Insisto: tener una apertura ante las distintas expresiones de las diversas culturas originarias de nuestro país es necesario para servir mejor a los mexicanos. Los que se forman sólo en el extranjero, los que se deslumbran ante las culturas ajenas, frecuentemente regresan a tratar de imponer soluciones, en lugar de convocar al quehacer conjunto con nuestras gentes.
¿Pero usted también se formó en el extranjero?
- Me formé muy sólidamente en mi país, en mi universidad, en la UNAM. El presidente Ruiz Cortines me dijo que me fuera a estudiar al extranjero y decidí irme a Inglaterra, donde accedí a la Universidad de Cambridge y viví una gran experiencia, que fue complementaria en mi formación. Yo diría que debo mi formación a la UNAM, después a la relación directa que he tenido con todos los sectores de la comunidad chiapaneca y nacional, permitiéndome vincularme con las culturas de los pueblos originarios de Chiapas y también a Cambridge, en Inglaterra. Son esos los tres pilares que sustentan mi formación.
¿Es usted un líder?
Voy a tratar de definir qué entiendo por ese concepto y quienes lean mi opinión al respecto, dirán si lo soy. Liderazgo es servicio. Encabezar un proyecto social y tener seguidores convencidos. Si te enfocas más en tus logros que en los resultados de la entidad a tu cargo, no podrás ser su líder. La humildad es muy importante, en esencia se trata de que sean otros quienes destaquen tus triunfos y que no lo hagas tú. Se trata de saber pedir apoyos, de unir esfuerzos y aprender de tus errores, empezando por reconocerlos.
Significa también tener ambición, pero no de éxito personal, sino para ser diferente y hacer distinta a la entidad a tu cargo, es decir ambición para el bien de todos. Además, implica tener capacidad de crecer en el desempeño del trabajo, hacerlo mejor y ser uno mejor. Aprender a mejorarse a sí mismo, para alcanzar metas superiores de uno mismo; a la vez, saber vincularse con el equipo, no distanciarse de ellos sino ser uno más entre ellos. Todo lo anterior, a mi juicio, requiere de autenticidad, que es el mayor requisito y demanda hablar con honestidad y ser veraz, no sólo ante uno mismo, sino ante la comunidad, aunque eso lleve a la crítica de uno.
Sobre la autenticidad también expresó:
- Sin autenticidad no hay liderazgo. La autenticidad es fácil cuando tu punto de vista coincide con el de la mayoría, pero sostener tu visión cuando ésta difiere de la mayoría es doloroso, pero el auténtico líder no duda en hacerlo, porque es más importante ser respetado que querido y aceptado. Porque si vas tratando de acomodarte en todo y con todos, se pierde la confianza y es muy difícil recuperarla. El activo más grande es tu reputación.
¿Qué aconseja a los actuales gobernantes?
- Que hagan su tarea oyendo a su pueblo. Que no pregunten a los que ya se fueron y quieren seguir teniendo influencia y apoyar a sus recomendados. Que no se dejen rodear de aduladores que los alejan de sus gobernados, tampoco que busquen la popularidad, que esa es para los toreros o las vedetes, sino que busquen el respeto haciendo lo que se debe, sea popular o no.
¿Por qué se alejó de la política?
- Esa es una frase hueca. Nadie se aleja de la política. La política se aleja de uno, así me pasó. Muchas veces me he dicho que después de ser secretario de Gobernación ya no es posible aspirar a más y eso no es cierto. No acepté volver a ser senador porque era iniciar una carrera de regreso, pero sí hubiera aceptado una consejería, un área de dictamen o diseño de alternativas, en fin, cargos no relevantes, pero sí tareas importantes donde la experiencia cuenta y no se está en el aparador, a la vista del electorado, porque eso les corresponde a los cuadros nuevos.
Antes de dar término a la entrevista, al Lic. José Patrocinio González Garrido se le preguntó:
¿Y por qué Aluxes?
Mi familia, yo, todos nosotros le debemos todo a nuestra tierra de origen, a Catazajá y a Palenque, y llega el momento de constituir un legado, de dejar un testimonio de gratitud y un ejemplo a seguir. Decidimos rescatar y conservar la biodiversidad de la región frente a la brutal destrucción que ocurre con la pasividad de la sociedad y la corrupción e indiferencia de las autoridades. Después de rescatar y conservar pensamos en reintroducir, es decir, en devolver lo que había y empezamos con iguanas, tortugas, cocodrilos, cereques y armadillos, hasta que nos ocupamos de las guacamayas rojas, que llevaban setenta años de estar extintas en la región y hoy viven y se reproducen en libertad. Dijeron que no era factible, pero sí pudimos y hoy hay 105 ejemplares que pintan el cielo de Palenque de azul, amarillo y rojo. Y vamos por más, manatíes y tapires, ocelotes y tigrillos, pecarfies y más y más.












