Es necesario revalorar a las familias en su día

Arely Domínguez * CP. A pesar de la actual crisis, hoy se reunirán un sinnúmero de familias a festejar la existencia de este vital núcleo que da origen a la sociedad, la cual ha sido lastimada en los últimos anos.

Según datos del INEGI en promedio cada familia mexicana está conformada por 4.3 integrantes, del total 79.1 por ciento tiene como jefe a un varón y el 20.9 a una mujer.

La forma de agrupación predominante en México, es la familia integrada por el jefe, la cónyuge y los hijos, ésta ocupa 67.5 por ciento, le sigue la constituida por uno de los padres y sus hijos con el 17.9 y las parejas sin hijos, sea porque los hijos ya salieron del hogar de origen o porque la pareja no ha tenido descendencia se manifiesta con 11.1 por ciento.

Los diferentes psicólogos definen a la familia como el ámbito primario en el que la población se agrupa y organiza. En ella las personas nacen y se desarrollan, comparten sus recursos y satisfacen sus necesidades esenciales, también exhiben solidaridades afectivas así como problemas y conflictos.

La conmemoración del Día de la Familia no es propia ni única de nuestro país, desde el 20 de septiembre de 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció que cada 15 de mayo se celebre el Día Internacional de la Familia.

En la República Mexicana se estableció este festejo el primer domingo del mes de marzo.

El último conteo de población y vivienda del 2005 que realizó el INEGI arrojó que la familia se clasifica en dos clases: las nucleares, que se componen usualmente del jefe, su cónyuge y/o sus hijos. Se caracterizan por tener una gran presencia de población infantil y adulta, así como un equilibrio en la proporción de hombres y mujeres.

Las no nucleares, que pueden integrarse por un hogar nuclear al que se han agregado otros parientes (como nieto(a), yerno o nuera, hermano(a), sobrino(a), padre o madre, etcétera) y/o no parientes; o por el jefe con otros parientes e incluso personas no emparentadas con él.

Las primeras representan 74 por ciento, mientras que la segunda tiene una presencia del 25 por ciento.

Tienen una mayor presencia de jóvenes y ancianos, además hay ligeramente más mujeres que hombres.

Sin importar cómo sea cada familia, grande o pequena, rara o muy tradicionalista es el grupo de personas las que proporcionan las fuerzas suficientes para que cada integrante afronte los retos de la vida cotidiana, expertos senalan que es necesario reforzar este vínculo para poder lograr mejoras en la actual sociedad, la cual vive en constantes cambios.