Tapachula sigue siendo una de las ciudades más caras de México, ya que en las últimas semanas el precio de los productos básicos en los mercados populares ha registrado incrementos notables tan sólo en la canasta básica.
Esta situación presuntamente a consecuencia de las lluvias que han asolado a la República, sobre todo en los lugares de producción como el tomate, cebolla, chile, inclusive el huevo, y de la misma manera se suma el costo del gas licuado.
Amas de casa ven con preocupación que con el dinero que antes compraban los productos para satisfacer la alimentación de sus familias, este ya no alcanza, debido a que los introductores de frutas y verduras justifican que hay escasez de producción.
Por ejemplo, actualmente el precio del tomate de primera oscila entre los 22 pesos y la cebolla a 20 pesos. La diferencia de algunas semanas es notoria, porque al inicio era en promedio de 12 pesos y la segunda de 10, y actualmente la tortilla se compra en 18 o 19 pesos el kilo, por lo que han tenido que reducir sus compras y tratar de enfrentar la crisis que les afecta.
El otro golpe al bolsillo es el incremento del cilindro de gas que ha sido a nivel nacional, según el tabulador que maneja la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
En la región fronteriza de Chiapas, del 26 de septiembre al 6 de octubre, el kilogramo de gas LP tendrá un costo de 23.96 pesos, aunque esto ni por mucho es estable, ya que se incrementa cada semana; tan sólo hace un mes el kilogramo rondaba entre los 20 y 20.50 pesos, debido a que depende del panorama internacional.
El tanque de gas de 30 kilogramos, que antes estaba en 610 pesos, ahora está en 719 pesos; el cilindro de 20 kilogramos pasó de 404 pesos a 479, por lo que las familias ante esta situación han dejado de comprar en los carros repartidores para buscar expendios donde puedan recargar sus tanques con cantidades mínimas.
Las amas de casa lamentan que las esperanzas de mantener los precios en México sólo hayan sido parte de un discurso de la llamada Cuarta Transformación, porque realmente los aumentos son constantes y no hay forma de que se estabilicen.











