De acuerdo a la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, el 44 por ciento de la población adulta en México ahorra utilizando herramientas formales, mientras que el 66 por ciento lo hace de manera informal.
Según el investigador Víctor Manuel Tejedo, un ahorro formal se hace a través de instituciones bancarias y de manera informal se refiere a tandas o en el hogar, lo que refleja el poco interés de formar y adquirir una mejor cultura financiera a pesar de los beneficios que representa.
En México la mayoría de los ciudadanos carece de información sobre la mejor formación para administrar su dinero y proteger su patrimonio.
Tan sólo hay que ver que acuerdo a cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, apenas el 30 por ciento de los mexicanos y 17 por ciento de los chiapanecos hace uso de los seguros de automóviles, siendo todavía más baja la penetración del seguro de gastos médicos mayores.
La cultura es de inmediatez, destacó el investigador, lo que quiere decir que los mexicanos carecen de la cultura de la prevención y bajos índices de inclusión financiera.
Manifestó que es importante incluir la educación financiera y la cultura del ahorro a los niños y jóvenes, sobre todo ante el panorama económico que se vive en nuestra ciudad y estado.
El ahorro debe ser parte de la educación como adulto y familia. No hay que olvidar que los niños aprenden por imitación.
Mencionó que en Chiapas viven un millón 646 mil niños y niñas de cero a 14 años de edad, lo que representa el 34 por ciento de la población.
Un dato importante es que desde el 2008 ya se incluye la cultura del ahorro en los libros de texto de educación básica.
Sin embargo, cifras oficiales señalan que en Chiapas 15 de cada 100 personas de 15 años o más no sabe leer ni escribir, lo que resulta importante debido a que no se puede llegar a un alto índice de inclusión financiera a niños si no existe una educación global.
Sobre la inclusión financiera, apuntó que en el caso de Tuxtla Gutiérrez, registra sólo el 26 por ciento en adultos, por debajo de la media nacional.
Para enseñar la cultura del ahorro a un niño o adolescente, primero debe elegir la meta clara del ahorro, establecer una fecha límite, definir una cantidad a ahorrar cada semana, y analizar si es una necesidad o un deseo.
Las técnicas de las finanzas personales ayudan a mejorar la educación financiera, a tomar mejores decisiones de las compras, a priorizar el ahorro, a planear a mediano y largo plazo, y en el caso de los niños y adolescentes, a ser independientes.
La educación financiera debe ser promovida por las instituciones y dependencias gubernamentales, así también por las escuelas, asociaciones civiles, bancos y medios de comunicación.
Enseñar la cultura del ahorro financiero a los niños se trata de que aprendan que el dinero se gana con esfuerzo, incluyendo actividades adicionales, como el apoyar en las labores del hogar.
Vivimos en una sociedad en la que la publicidad nos invita a consumir las 24 horas del día, sobre todo a los niños y adolescentes. Muchas veces caen el consumismo por observarlo en sus parientes más cercanos.
Recomendó buscar talleres, conferencias o instituciones dedicados a fomentar la inclusión financiera, principios para economizar y responsabilidad social.
Los porcentajes sobre la educación financiera en México aún son bajas a comparación de otros países. La importancia de educar a los niños y jóvenes en el ahorro debe ser parte de su proceso de desarrollo.












