Aunque están en polos opuestos de la ciudad capital, los vecinos ambas colonias están unidos por el mismo problema: no cuentan con agua potable y abundan las aguas negras, problemas que atañen al SMAPA.
Sin embargo, la emanación de aguas pestilentes deriva del mal uso que dan a sus aguas de desecho dos comercios del sector de cárnicos, ambos pertenecientes a la misma empresa; uno en cada colonia.
Atendiendo denuncias ciudadanas, este medio acudió al bulevar Ángel Albino Corzo y calle 12 de Octubre, en la colonia Bienestar Social, aunque tal vez debería llamarse “Malestar Social”.
Malestar porque dicen que pagan sus recibos puntuales al SMAPA y sin embargo no hay agua potable “todos los días” como lo ofreció Juan Sabines con su Ciudad del Agua. “Sí, somos la ciudad del agua… negra”, dijeron.
Irónicamente, aunque escasea mucho el vital líquido, lo que abundan son las fugas de drenaje como el que se encuentra en la dirección descrita. La referencia es frente a conocida tienda comercial.
Al acudir a la 16 Norte y 2a Oriente, la situación es similar. Hay otra enorme fuga de aguas pestilentes. Allí también, los vecinos argumentan escasez de agua potable. Llega de forma esporádica y durante poco tiempo.
Entrevistada la señora que vive al lado, en la carpintería La Cabaña de Jesús, dijo que lleva casi cinco años viviendo allí y la “fuga” ya estaba.
“Pero no es agua potable, ni drenaje. Es un tanque de la tienda que rebasa porque continuamente están lavando mariscos, pescados, vísceras de res”.
Y es que el agua que corre por las calles proviene del lávado de víceras y otros que el comercio maneja.
Colonos formaron un comité y este martes acudieron al Ayuntamiento capitalino para exigir que la tienda aledaña y culpable de esta situación arregle esa añeja anomalía que está afectando a los colonos.
Por lo limoso del piso varias personas han caído ya. La pestilencia es mucha y causa problemas de salud, amen de la falta de apetito o de sueño a la hora de comer o acostarse.
Por ello exigen la intervención del SMAPA, en donde le corresponda y del Ayuntamiento capitalino para “meter en cintura” a esta nociva empresa.












