Escuela se muestra intolerante

Fabiola Cáseres, cuya hija estudia en la Escuela Normal de Licenciatura en Educación Primaria del Estado (ENLEP), denunció actos de discriminación e intolerancia hacia su hija, a quien le han prohibido la entrada por llevar a su hijo de un año de edad, el cual, por encontrarse enfermo, tiene que llevar con ella.

La hija de Fabiola es casada y con dos hijos, de los cuales ella y su cónyuge se ocupan regularmente sin problemas mientras él trabaja y ella estudia en la ENLEP, sin embargo, en fechas recientes los niños contrajeron varicela y al no poder dejarlos solos en su hogar, tuvieron que llevarlos consigo, él a su trabajo y ella a su escuela.

Desde el principio de clases la muchacha habló con las autoridades académicas acerca de su situación familiar, explicándoles que es madre de dos niños y que en ocasiones se le dificultaría asistir a sus clases de manera regular.

De manera aparente aceptaron la situación de la joven, y consintieron en que por ser este el caso serían tolerantes en cuanto a sus asistencias, sin embargo, luego de que sus hijos se enfermaran ella explicó que tendría que cuidar de sus hijos y le negaron la posibilidad de ausentarse unos días con el argumento de que ya había faltado antes.

Resultado de esto, la denunciante se vio obligada a llevar a uno de sus hijos a la escuela, ya que, argumenta, en la guardería no lo aceptaron por estar saliendo de una enfermedad contagiosa y la abuela del niño trabaja de tiempo completo sin tener por ello la oportunidad de cuidarlo.

Ante esto, las autoridades escolares volvieron a mostrarse intolerantes prohibiéndole a la estudiante que volviera a llevar a su hijo bajo la pena de ser expulsada definitivamente del plantel educativo.

Fabiola Cáseres apela a la tolerancia social ante las autoridades de la escuela, quienes no solamente se han mostrado estrictos en exceso, sino que también groseros, ya que al decir de las denunciantes, el coordinador académico respondió a las peticiones de la estudiante, diciendo que “eso lo hubiera pensado antes” y que mejor debería darse de baja para dedicarse de lleno al hogar.

La señora Cáseres se muestra indignada, ya que el semestre pasado fue casi perdido por los estudiantes por motivo de haber entrado en paro, acción a la que fueron empujados más por presión que por ideología; ahora sin embargo, cuando una estudiante que cuenta con un promedio general de 9.3, solicita tolerancia se muestran inflexibles.