Aunque la noticia del regreso a clases de forma presencial generó incertidumbre, existen otros aspectos que son más preocupantes y se vinculan de forma directa con la falta de cloro, agua, medidores de temperatura y gel antibacterial para desinfectar los salones y a los estudiantes, remarcó Olga Luz Espinosa Morales, integrante de la Comisión de Cultura y Educación en el Congreso de Chiapas.
Después de reunirse con la titular de la Secretaría de Educación en la entidad, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, la legisladora remarcó que se vuelve complicado que en las instituciones se mantenga la sana distancia que ha recomendado la Secretaría de Salud, debido a que los grupos escolares están formados hasta por 50 estudiantes.
No obstante, las escuelas no tienen un recurso extraordinario que les permita adquirir material, tampoco cuentan con el personal capacitado para hacer los procesos de sanitización de forma permanente.
La legisladora local puntualizó que los funcionarios de la Secretaría de Educación deben entender que los padres y madres de familia tampoco cuentan con el dinero suficiente para estar cooperando para los insumos; lo que se debe hacer, sugirió, es que los alcaldes pongan en marcha lo aprobado en el Congreso local, es decir, que los municipios puedan destinar recursos para enfrentar la pandemia.
Con respecto a las declaraciones del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma Barragán, para que Chiapas regrese a clases presenciales en 15 días, consideró que es muy difícil que esto se concrete, debido a que existe preocupación de los padres de familia por los posibles rebrotes o nuevos casos de infección.
La idea que tiene el Gobierno Federal es que los estudiantes asistan a clases en grupos divididos entre lunes-miércoles, martes-jueves y el viernes se dejaría para aquellos que requieran un reforzamiento mayor, sin embargo, Espinosa Morales consideró que tampoco es viable esa opción debido a que los pupilos tendrían contacto por varias horas y esto aumenta la vulnerabilidad en el salón de clases.
La diputada local confió en que la autoridad educativa sea prudente en este tema, debido a que todos conocen las cifras oficiales que se comparten de la pandemia, pero también está una cifra negra de datos de todas aquellas personas que se automedican o que van al doctor de forma particular.
“Nosotros ya estamos funcionando en semáforo amarillo y tirándole a verde, pero no tenemos la certeza de que sea, exactamente, el número de casos planteado -dichos por la autoridad-, debido a que hay mucha gente que no está llegando a las clínicas”.
Problemas
En otro orden de ideas, la legisladora local comentó que durante la reunión con Rosa Aidé Domínguez Ochoa, titular de la Secretaría de Educación, se informó que la deuda con maestros interinos se viene arrastrando desde el 2010; además, las autoridades pedirán a los legisladores un recurso extraordinario para solventar la deuda millonaria.
La preocupación que se observa, consideró Espinosa Morales, es que el aumento al rubro de educación es de 0.2 por ciento, es decir, ni siquiera es el crecimiento necesario que indica la inflación, sin embargo, son los programas sociales los que han acaparado la mayoría del dinero federal.












