Los dictámenes que emitan las dependencias de Protección Civil (municipal o estatal), como los colegios de ingenieros y arquitectos deben contar con obligaciones y no recomendaciones, es decir, instrucciones de lo que se debe de hacer después de valorar un inmueble posterior a un sismo de gran magnitud.
Desde el pasado terremoto del pasado 7 de septiembre diversos sectores de la sociedad han pedido se haga dictámenes a diversos inmuebles, principalmente a las escuelas, sin embargo pocos conocen qué contiene o en qué cosiste un dictamen.
“Los dictámenes contienen obligaciones y no recomendaciones, porque si emito una recomendación tú valoras si lo haces o no, pero si te digo que tiene la obligación de hacerlo, se está hablando de una instrucción que se debe hacer, por eso en los dictámenes se ponen textualmente ‘obligaciones’”, señaló, Héctor Enrique Constantino Chanona, integrante del Colegio de Ingenieros Siglo XXI.
Agregó, que todos los documentos de dictámenes deben llevar obligaciones, aunque el edificio evaluado se haya encontrado en óptimas condiciones, siendo la observación de la estructura después de un sismo.
Para emitir un dictamen de riesgo previamente existen tres niveles de evaluaciones: el nivel uno implica que un profesional en la materia verifique visualmente puntos estratégicos dependiendo del tipo de estructura. Asimismo se evalúa inmuebles poco dañados o en óptimas condiciones.
“En el nivel dos se pide que lo realice un directo responsable de obra, preferentemente corresponsales en seguridad estructural, porque está más adentrado al tema y se realizan sondeos para verificar los tipos de fisuras, grietas, etc.”, detalló.
Para el nivel tres es preciso utilizar equipos que indican la calidad y resistencia del concreto, cantidad de acero que tienen las columnas; es un dictamen más profundo.
Para saber en qué nivel se encuentran un inmueble es necesario que previamente un ingeniero verifique y luego realice un reporte considerando el nivel de las fallas.
Una de las mayores vicisitudes al evaluar edificaciones es que no se cuenta con los planos estructurales, por lo que se desconoce cómo está armado internamente un inmueble.
“Entre más vamos subiendo de nivel va reduciendo el número de especialistas, porque el primero puede realizarlo un ingeniero civil o arquitecto con conocimiento generales; para el segundo se debe tener cinco años de experiencia profesional y para el siguiente es necesario contar con el equipo que algunos están entre 50 y 30 mil pesos”, puntualizó.
Otros de los datos que debe contener un dictamen son: la ubicación del predio, tipo de inmueble, cuantos niveles tiene, la forma de edificación; posteriormente la evaluación de daños donde se utiliza la Norma Técnica de Construcción de la Ciudad de México, en cuanto el diseño de mampostería.
“Esto nos dice cómo evaluar el inmueble que va desde una edificación con una falla hasta daños severos. Además aumentamos un punto que tiene que ver con la vulnerabilidad del tipo de suelo.
”Esto nos arroja una serie de puntuaciones cuantitativos donde nos dice en que grado de daño está la estructura”, finalizó el ingeniero.












