Escuelas indígenas con graves carencias

Escuelas indígenas con graves carencias

Cientos de escuelas en la zona rural de Tapachula y otros municipios fueron abandonadas en su cuidado durante la pandemia, tanto por padres de familia como por maestros y autoridades educativas, lo que mantiene con una gran preocupación a las comunidades, ya que la Secretaría de Educación Pública (SEP) determinó que el inicio de clases presenciales será el próximo 30 de agosto, además aducen que serán los padres los responsables de adquirir los insumos para la limpieza y protección de los niños.

La mayoría de las escuelas de las comunidades indígenas que de manera histórica han sufrido la marginación y el olvido de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, volverán a ser de las más vulnerables una vez más, en este caso ante los riesgos de contagio del covid-19 al volver a las aulas.

En entrevista con uno de los profesores de educación indígena mam, en la comunidad de Vega de Malacate, en la zona alta de Tapachula, José Castañón Ramírez, expuso lo que ya han señalado como un argumento a la situación que se vive ante el retorno a clases presenciales, y es el de que el gobierno deja en manos de los padres de familia toda la responsabilidad para el regreso presencial a clases, y todavía argumenta que en estas zonas se podrá cumplir con los protocolos sanitarios establecidos.

Dijo que las escuelas de comunidades asentadas a las faldas del volcán Tacaná, de manera histórica han carecido de infraestructura, por lo que los niños indígenas mam reciben clases en precarias condiciones, y con esta nueva situación, difícilmente podrán instalar los filtros sanitarios que han estipulado las autoridades para el retorno a clases.

Señaló que en el caso particular de la escuela donde labora, los padres de familia han construido una galera con láminas y maderas para que sus hijos reciban clases, por lo que no estarán en condiciones de cumplir con el decálogo que la SEP ha estipulado.

Agregó que otra de las dificultades que se presentará en las comunidades rurales, es que a los padres de familia se les está orillando a comprar todos los insumos para los filtros sanitarios, cuando la mayoría son de bajos recursos económicos.

Indicó que la compra de cubrebocas, gel antibacterial y pistola para medir la temperatura corporal es casi imposible en las zonas rurales, dado que la mayoría de las familias de la zona indígena sólo tienen recursos económicos para comer, por lo que no pueden realizar un gasto para comprar estos aditamentos.