Especie americana en riesgo de extinción

Especie americana en riesgo de extinción

El colibrí cola hendida es una especie endémica del norte de la Península de Yucatán y el centro de Veracruz, al ser los colibríes aves exclusivas del continente americano, resalta la importancia de conservarlos ante los vertiginosos cambios en sus hábitats, explicó la bióloga Susana López de la Fuente, maestra en Ciencias y encargada de la exposición temporal “Colibrí cola hendida, el pequeño residente yucateco”, que se encuentra en el Planetario Tuxtla de esta ciudad capital.

El colibrí cola hendida

Es una especie endémica del norte de Yucatán y centro de Veracruz, cuyo hábitat es el manglar y la zona costera. Debido al cambio de uso de suelo para viviendas y turismo convencional (no el ecológico) la población ha disminuido hasta el punto de que actualmente se encuentra en riesgo de extinción.

Su hábitat se ha modificado tanto que han tenido que readaptarse y en lugar de anidar en los mangles, ahora se han encontrado nidos en alambrados metálicos de las zonas urbanas. Este hecho y otros cambios de comportamientos son estudiados por el Colegio de la Frontera Sur, que también estudian los microplásticos.

Adquieren el nombre de “cola hendida” de la forma de tijereta de su cola. Otra característica es la iridiscencia de su plumaje que va desde los tonos verde esmeralda al café claro.

La iridiscencia, que es el reflejo de la luz solar, es natural en este tipo de aves porque a diferencia de los humanos, ellas tienen las plaquetas en el plumaje y son éstas las que reflejan la luz.

Como en otras especies de aves, en el colibrí cola hendida hay dimorfismo sexual, lo que significa que dentro de la misma especie hay marcadas diferencias entre el macho y la hembra; de tal manera que mientras el macho mide hasta 10 centímetros y tiene un llamativo “babero” color rosa mexicano, la hembra alcanza los 8.5 centímetros y tiene el pecho blanco.

El cortejo del colibrí macho es un vuelo en semicírculo en torno a la hembra, el cual hace a una altura de entre 12 y 15 metros de alto y luego en caída, con aleteos de hasta 102 por segundo. El nido lo fabrican con musgo, helechos y otros restos vegetales, donde colocan huevos tan diminutos que dos de ellos pueden caber en una moneda de 50 centavos.

Se alimentan del néctar de flores como el tulipán y otras especies llamativas en colores violetas y liláceos. Al introducir su pico y lengüeta en la flor, su cabeza de llena de polen, el cual llevan a la siguiente planta de la que se alimentarán y contribuyen así con la polinización.

El colibrí en las culturas precolombinas de México

Entre los mayas y mexicas es una ave emblemática del amor, la reproducción y la vida, su simbolismo era traspasado a dioses y guerreros, quienes en estelas antiguas son representados con adornos de colibrí.

En la cultura mexicas destaca en importancia el dios de la guerra, Huitzilopochtli, a quien se le atribuía al huitzil, que en náhuatl significa “espina de turquesa” o “espina preciosa”.

Colibríes, aves de América

Estas aves son exclusivas del continente americano, pueden encontrarse desde Alaska hasta Chile y Argentina. Mexico cuenta con 56 especies de las cuales 38 están en Chiapas, en las selvas de niebla, Los Altos y la zona costera.

México es considerado uno de los 12 países megadiversos del mundo, donde la mayoría de ellos se encuentran en América, otros son Estados Unidos, Canadá Colombia, Perú, Brasil, Venezuela. Exposición

Está integrada por una colección de fotografías de diversos autores que muestran distintas facetas de la vida de los colibríes: una hembra que alimenta a su polluela, una hembra siendo cortejada por un macho y una hembra que extrae el néctar de un tulipán son las que destacan.

Además de varias piezas artesanales (también de varios artesanos) que van desde representaciones de colibríes talladas en coco seco hasta joyería de estas aves en filigrana de plata, y nidos reales.

La exposición es el resultado de un trabajo de investigación del Centro de Investigaciones Científicas de Yucatán (CICY) en conjunto National Geografic y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que la trajeron a Chiapas a través del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Chiapas (Cocytech), que busca concientizar a la sociedad acerca de la importancia de esta y otras especies.

La exposición se encuentra en el Planetario Tuxtla desde el 7 de octubre y será levantada el 31 de diciembre. Está disponible de 9:00 de la mañana a 9:00 de la noche, de martes a domingo.