Los ríos y arroyos de la zona norte de Chiapas tienen graves problemas por el abandono de redes de pesca que resultan peligrosas y mortales para otros animales, incluso endémicos de la entidad, señaló el biólogo Gilberto Pozo Montuy, de la organización Conservación de la Biodiversidad Usumacinta AC.
Se trata de Playas de Catazajá, en alrededores del río Usumacinta, “es una irresponsabilidad muy fuerte por parte de los pescadores que dejen sus redes tiradas, [por lo que] hay que mejorar las prácticas pesqueras y hacer pesca responsable”.
El biólogo junto con un colega rescataron recientemente a una cría de cocodrilo que se atoró en una red abandonada de la UMA Manatí de la Laguna “La Barbona”, del vecino estado de Tabasco.
“Pedimos a los pescadores no tener estas prácticas tan horribles”, pues el pequeño cocodrilo fue mutilado debido a la herida que le causó en sus extremidades enredarse con la red de pesca abandonada, una práctica común, sobre todo en los límites de Chiapas y Tabasco.
Las especies en peligro por este problema en Chiapas son los cocodrilos, que tienen protección especial bajo Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), Ley General de Vida Silvestre y la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, por mencionar algunas.
También están en riesgo las tortugas de agua dulce que están normadas, por igual las iguanas y el manatí, que se trata de una especie en peligro de extinción.
Aunque la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) no se da abasto con el trabajo, “atiende las situaciones en el mar, pero las lagunas y ríos están sin vigilancia”, advirtió el biólogo.
Agregó que también se trata de generar conciencia entre la población, los visitantes y los mismo pescadores, “los propios peces mueren sin ser aprovechados, o como le sucedió al cocodrilo que rescatamos, pueden sufrir mutilaciones”, agregó.











