Especies invasoras están acabando con el hábitat

Especies invasoras están acabando con el hábitat

Alma Narváez, fundadora de la colectiva Eco Ch’ulel, hizo un llamado a las autoridades locales y federales para tratar con urgencia la invasión de espacios por parte de animales exóticos. La activista visibilizó la situación de otras ciudades como Buenos Aires, Argentina, donde se ha buscado una solución inmediata a la amplia diversidad de especies invasoras.

“Es necesario mencionar la compraventa de especies exóticas en un espacio que no es su hábitat natural, lo que ocasiona diferentes problemas para las especies endémicas”, externó.

Por ejemplo, en Tuxtla Gutiérrez es posible ver especies provenientes de otros lugares, e inclusive algunos países han tenido que desplazar a las especies como el loro argentino.

“Es otra problemática que hay que poner en la mesa y hay que hablarlo muy seriamente. El loro argentino —una especie con pecho blanco— es invasora; también los perros y los gatos son otras de las especies; asimismo, el pez diablo, en la zona de Palenque. Son especies que están acabando con el hábitat”, sostuvo.

Concientización ambiental

Por tanto, la colectiva ha apostado a la concientización educativa para ir disminuyendo la compra de dichas especies, que luego son abandonadas. “Entonces, es apostarle a la educación ambiental y a la concientización porque ya se ha visto (casos al respecto)”; es decir, no se le puede dar seguimiento a la compra ilegal, puesto que es un problema que se replica.

Al mismo tiempo, señaló el avance de la mancha urbana sobre espacios verdes como el Cañón de Sumidero, espacio impactado por la presencia de perros y gatos.

“Es un problema de salud pública que tenemos de una especie invasora; por ejemplo, también existen personas quienes liberan a sus aves exóticas, pensando que hacen un bien al dejarlas libre, pero causan un daño a otras especies”, comentó.

Por último, la activista fue cuestionada si deberían aumentarse las penas de cárcel por la tenencia de especies exóticas (tanto de flora como de fauna), pero mencionó que dicha opción no es viable, debido a que se seguirán traficando. No obstante, las multas y hasta la condición de cárcel serian soluciones inmediatas a problemas que necesitan un tratamiento más integral.