El presidente del comisariado ejidal de Lázaro Cárdenas y de la Unión de Ejidos dos Valles de Cintalapa, uno de los municipios más afectados por el sismo del 7 de septiembre de 2017, Rigoberto Pérez Cruz, afirmó que el gobierno “dejó en el abandono” a las familias que perdieron total o parcialmente sus viviendas.
Agregó que los 120 mil pesos que se les prometieron a quienes reportaron daño total en sus casas, sólo les depositaron 85 mil, por lo que la reconstrucción quedó a medias y muchas familias siguen viviendo en galeras o con familiares.
“Estuvieron abandonados. No hubo apoyo. Hicimos marchas, plantones y otras protestas para que fueran atendidos los aproximadamente cinco mil afectados de Cintalapa, pero nos cansamos de luchar y este año decidimos dejar el problema en las manos de quien fuera. Mucha gente vive en galeras porque no llegó toda la ayuda prometida”, aseveró en entrevista telefónica.
José Martín Farrera Moscoso, asesor de la Unión de Ejidos dos Valles de Cintalapa, dijo a su vez que en ese municipio, a tres mil 715 personas les dieron tarjetas para que cobraran 85 mil pesos del gobierno federal por daño total o parcial en todo el municipio, donde fueron reportados más de seis mil 800 afectados.
Precisó que de las tres mil 715 casas reportadas con daño total, mil 584 personas recibieron una tarjeta bancaria con un importe de 85 mil pesos, pero se les quedó a deber 35 mil pesos. Fue el único estado donde no le cumplieron a la gente con los 120 mil pesos”.
Manifestó que aparte, “quedaron tres mil personas sin ningún apoyo o sólo recibieron una tonelada de cemento o láminas, pero eso no es nada. De estas tres mil familias que no recibieron nada, 350 tenían daño total, es decir necesitaban vivienda completa, y dos mil 650 tenían daño parcial”.
Comentó que como resultado de las marchas y plantones que realizaron en 2018, “bajaron apoyos de fundaciones como la de Banamex que apoyó con 106 viviendas; la de Santander y Proviva que edificó 52. Ellos las construyeron y se las entregaron a la gente. Inclusive, los de Banamex edificaron la Escuela Secundaria Federal, de la cabecera municipal, con equipo de cómputo y laboratorio; es una preciosidad. La tiraron e hicieron una nueva”.
Afirmó que después de permanecer abandonados, el gobierno actual retomó el tema.
Dijo que el gobierno federal “ya entregó alrededor de mil 500 tarjetas para que cobren el dinero, y están ahorita verificando a un promedio de tres mil familias haciendo el censo para sacar el valor del daño y sobre ello entregar también recursos. Se prevé que en noviembre estén entregando las otras tarjetas con recursos. Ya están reconstruyendo los que ya recibieron. Sí está cumpliendo el presidente”.
Manifestó que sin embargo “habrá familias que seguramente no recibirán apoyo. Consideró que a Cintalapa le van a cubrir a los dañados en un 70 por ciento. El resto es porque ya había reconstruido con sus recursos o porque los afectados viven en comunidades alejadas a las que no llegan las empresas de materiales o los responsables no quieren ir a hacer el censo. Se espera que ese porcentaje pendiente entre el año siguiente”.
Aseguró que a diferencia del gobierno anterior “ahora sí están haciendo un barrido en cada comunidad, llegan, checan y le dicen a la gente ahí te va el recurso”.
Ahora sí hay vigilancia, los traen a raya. Pasa la Contraloría y asesores técnicos que están cobrando el siete por ciento del valor del dinero que les dan para darle seguimiento. Está bien vigilado, sostuvo.
En lo que no se ha avanzado, dijo, es en la reconstrucción de escuelas, pues la mayoría de las cerca de 30 afectadas total o parcialmente en ese municipio del centro de Chiapas continúan sin ser reconstruidas o reparadas.
Pérez Cruz aseguró que en el Colegio de Bachilleres de Chiapas los alumnos “reciben clases en galeras de madera y en la Escuela Primaria rentan casas donde se puede. En la escuela del centro de Cintalapa reciben clases en el domo, protegidos con carpas de lona. La escuela está tirada”.
Añadió que la escuela Pino Suárez, ubicada en el vecino municipio de Jiquipilas y de la que él es director, tampoco han sido reparadas dos aulas y dos sanitarios”.
Pobladores del municipio de Tonalá, otro de los más afectados, dijeron que de igual forma, las personas que reportaron daño total sólo recibieron los 85 mil pesos del gobierno federal, por lo que muchas viviendas quedaron a medio construir y en otros casos sus dueños las concluyeron con sus propios recursos.
En cuanto a los templos, varios como la Catedral, Santo Domingo y Santa Lucía de San Cristóbal continúan cerrados después de dos años.
El director de la oficina del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Chiapas, Juan José Solórzano, informó que de los 114 inmuebles religiosos y civiles -entre ellos 98 templos y cinco zonas arqueológicas- ubicados en 42 municipios- 48 han sido reconstruidos.
Agregó que en términos generales, el avance de la reconstrucción de los 114 inmuebles es 48 por ciento, y se espera que la totalidad, o casi todos, estén listos como máximo para el primer trimestre de 2020.
Dijo que sólo en San Cristóbal resultaron afectados 18 templos, de los cuales ocho ya fueron terminados.












