Miles de personas llegaron desde el domingo a San Cristóbal de Las Casas para asistir a la misa que oficiará hoy el papa Francisco en las instalaciones de los Servicios Deportivos Municipales (Sedem) o para verlo en la calle y otros espacios públicos.
Desde el día de ayer quedaron colocadas las vallas en los sitios en que estará el pontífice, sobresaliendo la presencia de soldados del Ejército y policías federales con presencia fija o patrullando.
A partir del mediodía comenzó a notarse la presencia de muchas personas en el centro de la ciudad y de periodistas de diversos medios de comunicación.
Varias artesanas aprovecharon la presencia de visitantes para colocar sus productos en el piso a un lado de las vallas en el Parque Central, donde se percibió en general un ambiente de fiesta y alegría.
Diferentes grupos de indígenas llegaron al caer la tarde, pero se fueron directamente a la zona del Sedem para ingresar o estar cerca de los accesos.
“Es una bendición poder verlo aunque no sea tan de cerca; nunca pensé que tendría ese privilegio”, comentó una señora de edad avanzada que con ansias aguardó la llegada de su santidad.
Varios de los visitantes y residentes, entre ellos Fernando Coello Pedrero, abuelo del gobernador Manuel Velasco Coello, aprovecharon para platicar y tomarse una fotografía con la periodista Denise Maerker o algún otro personaje de fama.
Otras personas han aprovechado para vender en la calle camisetas u otras cosas conmemorativas de la visita del líder mundial de la Iglesia Católica, mientras que los habitantes del barrio de La Merced, una de las rutas por las que pasará el pontífice, han adornado sus casas y las calles.
Algunos hoteleros afirmaron que no hubo ocupación del cien por ciento y que la tarde de ayer aún había habitaciones disponibles. La expectativa inicial era que vendría más gente y que los espacios serían insuficientes, pero no fue así.
Se esperaba que en el transcurso de la noche llegara más gente, sin embargo, el Parque Central y la Plaza Catedral lucían despejados, además de los policías y militares que resguardan.
La misa de este domingo fue oficiada afuera de la Catedral, pues el templo está cerrado para recibir al papa, quien alrededor de las 15 horas tendrá un encuentro con enfermos y ancianos, además de visitar la tumba del extinto obispo Samuel Ruiz García, lo que representa, además de la visita misma a la Diócesis, un reconocimiento a su trabajo pastoral y al impulso que le dio a la Iglesia Autóctona.
El obispo Felipe Arizmendi Esquivel, informó que como estaba previsto, fueron distribuidos los cien mil boletos para ver al papa y para asistir a la misa en el Sedem, donde se espera la presencia mayoritaria de indígenas de Chiapas, aunque vendrán también de la mayoría de estados de México y de Guatemala.
Precisó que 90 mil boletos fueron entregados para asistir a la misa y diez mil para el estadio de fútbol que está al lado del Sedem, donde pasará una vez que baje del helicóptero que lo traerá del aeropuerto Ángel Albino Corzo.











