Como resultado de la CXIII Asamblea Plenaria de obispos de México, se emitió un mensaje centrado en la esperanza, con el cual aseguraron que no debe perderse a pesar de la “compleja y desafiante” realidad que se vive en el país.
En representación del arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, emitió este mensaje el secretario canciller de la misma, Luis Eduardo Beltrán Palomo, dando a conocer además una serie de temas que les preocupan: la pobreza y la destrucción del medio ambiente; la inseguridad y la violencia; el narcotráfico y la drogadicción; las extorsiones y los secuestros; los feminicidios y los desaparecidos; y los desplazamientos forzados de tantos migrantes.
Agregó que en su mensaje se refirieron a dos asuntos que en las últimas semanas han generado una fuerte polémica en el país: 1) las amenazas a la democracia, tras la reforma electoral que ha propuesto el presidente; 2) la libertad religiosa y de expresión, que se ha visto amenazada ante un proyecto de sentencia que se encuentra en la Suprema Corte, que estaría prohibiendo la instalación de nacimientos (navideños) en un municipio del estado de Yucatán.
Mencionó que manifestaron su deseo de seguir colaborando en la construcción de un país más justo, fraterno, unido y en paz, “pues percibimos que la inmensa mayoría de los mexicanos sueña y está dispuesta a construir una sociedad en la que todos podamos sentarnos en armonía en la mesa común, donde nadie tenga que comer las migajas que caen de la mesa”.
Por último, en palabras de monseñor Fabio Martínez, expresó lo siguiente: “Como hermanos démonos la mano para encontrar caminos nuevos en las relaciones sociales, políticas y económicas, que nos lleven a construir una patria mejor para todos. Vemos un signo de esperanza en la organización de conversatorios y foros, con miras a un diálogo nacional para acuerdos por la paz que involucre a diversos sectores de la sociedad civil, y a los que deseamos sumarnos”.












