Espíritu de solidaridad con la población de Chiapas

Espíritu de solidaridad con la población de Chiapas

La erupción del volcán Chichonal en 1982, las inundaciones ocasionadas por el huracán Mitch en 1998, la devastadora destrucción que dejó a su paso el huracán Stan en 2005, así como los daños ocasionados por las lluvias del pasado 2 de septiembre, son algunos de los desastres naturales que han afectado a la población de Chiapas y en donde la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con base en el marco legal de la Constitución y la Ley General de Protección Civil, ha aplicado el Plan de Auxilio a la Población en Casos de Desastre, conocido como Plan DN-III-E.

Son más de 32 años en el que las Fuerzas Armadas han actuado en apoyo a los chiapanecos, lo que representa más de la tercera parte del tiempo en el que por primera vez se puso en marcha el Plan DN-III-E en el país, en octubre de 1966.

De conformidad con el Artículo 1o de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, y los artículos 21o y 73o de la Ley General de Protección Civil, por conducto de las Regiones, Zonas, Unidades Militares y demás organismos, la Secretaría de la Defensa Nacional, conjuntamente con los tres órdenes de gobierno, desarrollan actividades en apoyo a la población en casos de desastre.

Aplicación en el estado

En los archivos históricos de la Sedena, consultados por Cuarto Poder, destaca la implementación de este operativo militar en las tareas de rescate y auxilio durante las afectaciones provocadas por las torrenciales lluvias de 1998, derivadas del huracán Mitch.

La fuerza devastadora de ese fenómeno arremetió contra el poblado de Valdivia en el municipio de Mapastepec, en la Costa de la entidad, dejando sepultada a toda una comunidad y con ello a cientos de personas.

Fue en esa tragedia cuando por primera vez el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), creado por el Gobierno Federal, se activó para el estado de Chiapas.

Otro suceso en donde se ha implementado el Plan DN-III-E en Chiapas fue en el año 2000, donde varios municipios registraron afectaciones por lluvias y en donde el Ejército Mexicano intervino con las tres fases que comprende el Plan de Auxilio a la Población Civil en Casos de Desastre.  

El Plan DN-III-E está constituido por tres fases: prevención, auxilio y recuperación, para salvaguardar la vida de las personas y sus bienes, preservando los servicios públicos y el medio ambiente.

La participación militar durante la aplicación del Plan DN-III-E, se realiza para atender tanto fenómenos naturales como los de tipo geológico, entre ellos, sismos, ciclones o huracanes, así como aquellos fenómenos de tipo químico-tecnológico como los incendios.

En 2005 durante la tragedia del huracán Stan, elementos del Ejército Mexicano y la Armada de México pusieron en marcha el plan DNIII-E en los municipios de la zona Costa del estado.

Respecto a los fenómenos geológicos, el Ejército Mexicano ha puesto en marcha en diversas ocasiones el mismo plan con el propósito de brindar apoyo a la población damnificada por sismos.

Destaca el movimiento telúrico de 6.9 grados ocurrido el 7 de julio del 2014, el cual dejó un saldo de cuatro personas muertas, 45 mil damnificados y daños en infraestructura y vivienda en más de 38 municipios.

En esa ocasión, el Plan DN-III-E se aplicó para brindar seguridad a las familias y bienes, así como para la remoción de escombros de casas y arreglos de techos de teja y lámina, permitir el paso de vehículos en las carreteras dañadas, y establecer tareas de coordinación con personal de Protección Civil municipales.

Son más de dos mil elementos de Protección Civil los que están preparados y capacitados para atender cualquier emergencia que se presente en Chiapas en coordinación con el Plan DN-III-E, que opera la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina, así como la intervención del Plan MX de la Policía Federal.

Panorama

En este contexto, el secretario de Protección Civil en Chiapas, Luis Manuel García Moreno, sostuvo que en la entidad se han presentado importantes fenómenos debido a la alta siniestralidad que presenta, lo que ha motivado a las autoridades a fortalecer la política pública de la protección civil.

Hoy, Chiapas cuenta con una Ley Estatal de Protección Civil que fue reformada en el 2014 y que se caracteriza por la creación de los más de cinco mil 400 Comités de Prevención y Participación Ciudadana, conformados por hombres y mujeres de las comunidades rurales, barrios y colonias de zonas urbanas.

El fortalecimiento de la protección civil en el estado aún no es suficiente en virtud de que en la entidad se registra un sinnúmero de fenómenos naturales como sismos, los cuales se presentan de dos a tres por día, siendo estos de baja intensidad, aunque en cualquier momento puede ocurrir alguno de mayor magnitud.

García Moreno citó como ejemplo los volcanes Chichonal y Tacaná, que se mantienen activos y por lo tanto son monitoreados de manera permanente, y en caso de emergencia se cuenta con un plan de contingencias para proteger a la población.

Comentó que en la temporada de lluvias, así como de ciclones y huracanes, Chiapas presenta una gran vulnerabilidad debido a la gran cantidad de montañas que al presentarse las precipitaciones se registran escurrimientos que provocan el incremento súbito del agua en los ríos y arroyos, “de ahí la importancia de que la población conozca el riesgo que representan los fenómenos naturales”

El reto es que la política pública de la protección civil sea transversal y atraviese por todos los temas de planeación de desarrollo, es decir que cada obra que se realice, sea pública o privada, deberá ser analizada a través del Atlas de Riesgos  para conocer si el entorno donde se va a llevar a cabo presenta alguna vulnerabilidad.

A 50 años de la creación del Plan DN-III-E en México, en Chiapas esta estrategia de ayuda humanitaria que desarrolla el Ejército Mexicano ha representado una acción de vital importancia y determinante en las tareas encaminadas a salvaguardar la vida de miles de familias, así como el de garantizar una respuesta inmediata ante desastres naturales.