La esquizofrenia es más común en hombres que en mujeres, expresó Héctor Miguel Saavedra Castillo, médico adscrito al área de urgencias del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) en Tuxtla Gutiérrez.
Explicó que este padecimiento o trastorno mental que ocupa el cuarto lugar de causas de discapacidad dentro del Issste, se aborda de primer contacto y se tiene que identificar al paciente esquizofrénico dentro de todas las variabilidades de enfermedades mentales.
Dijo que cada institución de salud tendrá la forma de hacerle frente a este problema, ya que se debe tener un manejo multidisciplinario; “se detecta para luego canalizarlo a psiquiatría o psicología y ver si hay de fondo un problema orgánico”.
Apuntó que este problema lleva a sufrir discapacidad e interacción social, familiar y laboral, y dependerá de la evolución en el paciente y de que se le lleguen a detectar oportunamente los signos para tratarlo adecuadamente. De lo contrario, de no atenderse, podría desembocar en el suicidio.
Aunque recalcó que no hay una causa específica que determine porqué se presenta más en hombres que en mujeres, quienes la desarrollan generalmente la presentan en una edad temprana, de 18 a los 30 años, es cuando se encuentran en su etapa productiva.
Señaló que al área de urgencias han llegado pacientes en el estado psicótico, entre unos 6 u 8 anualmente. “Quienes arriban a esta institución, lo hacen con un cuadro de alucinaciones, depresivos, un estado mental con ideas delirantes y con disociaciones, además de que el familiar que acompaña al paciente, por lo regular reporta que no encuentra un estado de organización mental normal en sus allegados, por ello los llevan al diagnóstico”.
Destacó que este problema de salud mental tiene básicamente como causa principal a los neurotransmisores del cerebro, sin embargo, es un padecimiento de origen multifactorial, así como el tratamiento que es multidisciplinario.
Dijo que a pesar de que es una enfermedad que ataca al paciente, también lo hace con los familiares quienes en su mayoría no están preparados para lidiar con quien la padece, en este caso son los padres y hermanos quienes deben llegar a un punto adaptativo para poder convivir con el enfermo.











