Los pronósticos de acumulados de precipitaciones para un año en la zona Metropolitana es de 320 milímetros, pero ya se tomaron todas las medidas para reducir afectaciones en la capital de Chiapas, puntualizó Elizabeth Hernández Borges, titular de la Secretaría de Protección Civil en Tuxtla Gutiérrez.
No obstante, detalló que en lo que va de la temporada la máxima alcanzada ha sido de 40 milímetros, situación que ha generado encharcamientos y derribo de árboles, situación que hasta el momento no supera la capacidad de respuesta de las autoridades.
A ello se le suma que las últimas lluvias dejaron vehículos varados debido a la imprudencia de la ciudadanía, quienes con sus unidades han intentado cruzar los encharcamientos, además las ráfagas de viento también han generado daños considerables.
Dentro de las ventajas que se tienen para prevenir daños con estos fenómenos naturales, se encuentra el monitoreo automatizado de la cuenca del Sabinal, que con 14 estaciones colocadas en puntos estratégicos se puede generar un espacio de 10 minutos para saber en qué tramos se tienen que hacer cierres de circulación o qué colonias pueden registrar más daños.
Una de las situaciones lamentables en la ciudad, es que la población continúa con las malas prácticas de depositar la basura en lugares inadecuados y los desechos terminan en las alcantarillas, lo que aumenta la posibilidad de inundación en otras colonias.
Realizar labores preventivas, de mitigación y reducción de riesgos por parte de la Secretaría de Protección Civil y el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa), se han invertido más de 32 millones de pesos.
Estas cantidades obedecen al mantenimiento que se hizo del embovedado en San Roque, a la reparación de fugas de agua potable, a los desazolves en red de drenaje sanitario, albañales y principales, así como rehabilitación en red de drenajes sanitarios de diámetros variables.
Previo a la temporada de lluvias también se llevó a cabo el desmonte y desazolve en rejillas y alcantarillas, el retiro de espectaculares, recolección de ramas y de árboles secos, así como la limpieza de camellones y canales pluviales.
La funcionaria municipal mencionó que el Plan Específico para la Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales tiene como propósito salvaguardar la integridad de las personas, sus bienes y el entorno.
Calor
Entre julio y agosto habitualmente se presenta una canícula, que genera un decremento en las precipitaciones, sumado a la reducción de lluvias que ha tenido Chiapas en los últimos meses.
Se espera que en las siguientes semanas se confirmen los pronósticos con relación al fenómeno del Niño, es decir, poca lluvia con base en la media que se genera en la entidad.












