Después de varios años de estar extraviado en Chiapas, Anthony Reginelli, un extranjero estadounidense que sufre esquizofrenia, lo que le ocasionó pérdida de la memoria, podrá reunirse con su padre en Arkansas, gracias a la suma de voluntades de habitantes villaflorenses.
Anthony, originario de El Paso Texas, de 35 años de edad, quien llegó de visita a la entidad, sin saber cómo, de un día para otro estaba en el municipio de Villacorzo. Al no tener dinero y no hablar español, vivió en la vía pública por varios meses.
Hace pocos días llegó al municipio de Villaflores en pésimas condiciones de salud, pero fue auxiliado por la Cruz Verde, corporación que apeló al apoyo de la ciudadanía a través de la red social, Facebook, para tratar de dar con sus familiares, algo que parecía imposible.
Jorge Castro Martínez, delegado de la Cruz Verde, contó que el pasado 20 de mayo fue localizado en una banqueta de la 3ª Sur entre 10ª y 9ª Oriente, con un alto grado de deshidratación. Con el apoyo de la trabajadora social de Hospital Regional Bicentenario, Elizabeth Jiménez Camacho, Anthony fue llevado al Albergue Cristiano Filadelfia, después de ser rechazado en todos los demás.
Fue entonces que intervino alguien muy importante para que el padre de Anthony pudiera saber de su hijo, a quien llevaba buscando desde hace años. José Manuel Figueroa, conocido por su faceta de músico, fue a hablar con el extranjero para saber sobre él al ver la publicación en Facebook.
Con la poca información que Anthony le proporcionó, un correo electrónico y un teléfono, ambos incorrectos, se dio a la tarea de buscar a los familiares con la ayuda de maestros a los que conoció cuando estudió en la Universidad de Texas en Austin.
Jiménez Camacho viajó a Tuxtla Gutiérrez a solicitar apoyo del Instituto Nacional de Migración (INM).
En cuestión de unas horas, José Manuel pudo contactar a Anthony Eugene Reginelli, quien actualmente vive en Arkansas y lloró al recibir la llamada en la que le confirmaban que su hijo estaba vivo, una esperanza que nunca perdió.
Para la noche del 22 de mayo, cuando ya sabía del paradero de su hijo, mandó un correo electrónico a José Manuel, que decía (No puedo agradecerles lo suficiente. Han ayudado más que cualquier otro desde que se perdió, Dios los bendiga, traducido al español).
El viernes por la tarde personal del Grupo Beta del INM arribó a Villaflores por el extranjero que primero sería trasladado a Tuxtla Gutiérrez y posteriormente a la Ciudad de México para ser entregado a la Embajada de Estados Unidos que se encargaría de su atención médica y de reunirlo con su familia.
Jorge Castro, delegado de la Cruz Verde, agradeció a todas las personas que se sumaron a la causa, donando alimentación, así como apoyo desinteresado, como Elizabeth Jiménez y José Manuel Figueroa, quien exhortó a la población a tener la disposición de ayudar a cualquiera, sobre todo a los que permanecen en ese albergue.












