A pesar de que se había pensado que solo durante la época de lluvias se generan las muchas toneladas de basura en los afluentes que convergen en el Cañón del Sumidero, Javier Díaz, responsable del programa “Conservación de Humedales” en la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), adelantó que en estos meses debido al mal manejo de los residuos en algunos sitios de esparcimiento y a los incendios forestales, tanto los plásticos como la basura urbana y hasta desechos de alimentos son arrastrados hacia la parte del río Grijalva.
Apuntó que en el periodo de Semana Santa la experiencia indica que muchos residuos se quedan en las playas o en contenedores improvisados, mismos que son tirados por la fauna silvestre, y eso termina en el Cañón del Sumidero.
Insistió en que el cambio de uso de suelo y la deforestación en la cuenca alta provocan el acumulado de madera y ramas, material que es llevado a través de ríos como el Santo Domingo, Sabinal, Suchiapa y Chiquito, debido a que descargan sus aguas sobre el Grijalva.
“Los residuos están llegando en menor porcentaje, aun así arriban con la corriente. Por el momento nuestras brigadas están realizando labores de prevención, que están en la limpieza de playas. El área navegable está conservando un remanente de los residuos”, refirió.
Díaz recordó que durante el 2022 recolectaron más de dos mil toneladas de desechos del Cañón del Sumidero; de ese número, mil 307 correspondieron a madera (75.31 %), mientras que el ripio ocupó 687 toneladas extraídas y el resto, equivalente a 7.5 toneladas, fue plásticos.
Sobre los municipios que componen la cuenca, aseguró que se ha generado un impacto positivo, reflejado en una disminución de hasta un 30 % en la reducción de plásticos que antes llegaban al río Grijalva.
Algunas zonas se han comprometido a trabajar en acciones vinculadas con campañas de limpieza o la instalación de contenedores, lo que permitiría a la sociedad civil tener sitios adecuados para dejar la basura.












