Estiaje no impactó almacenamiento de presas

Estiaje no impactó almacenamiento de presas

Chiapas se convirtió en uno de los estados del país que no ha sido afectado por la temporada de sequía; de igual forma, el estiaje, que son fechas donde llueve menos en los meses de febrero, marzo y abril, tampoco generó un impacto directo en las presas más representativas ni provocó una disminución sustancial en los niveles de almacenamiento, puntualizó Rodrigo Guadalupe Paredes, director técnico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en la entidad.

Explicó que todos los años, desde el mes de enero, comienza un manejo de los embalses y se vincula con las extracciones, es decir, se busca que en las dos presas más importantes los niveles mínimos se mantengan entre el 1 de junio y el 1 de septiembre.

Guadalupe Paredes dijo que con esta acción se busca ganar capacidad en los embalses, a fin de que cuenten con el espacio suficiente para almacenar todos los escurrimientos que se generan durante las precipitaciones, las cuales están programadas que impacten con más frecuencia a partir del 15 de mayo.

“Efectivamente, este estiaje no tiene un impacto directo en los almacenamientos de esas presas, más bien esos almacenamientos obedecen a la temporada de precipitaciones anteriores, los cuales se tienen que manejar y programar para poder tener la capacidad este año y recibir los escurrimientos, para regular las entradas en las cuencas”, refirió.

En la actualidad, la presa conocida como La Angostura tiene un 70 % de llenado que equivale a nueve mil 235 millones de metros cúbicos de agua y supera el promedio de este lugar (entre 1976 y 2020), que es del 59 % de llenado. Los datos históricos muestran que fue en 1978 cuando alcanzó sus números más bajos, pues sólo tenía un 4 % del llenado total.

Al hacer un ejercicio, detalló que si la superficie de Chiapas se situara como plana, esa cantidad de líquido alcanzaría para hacer un llenado de 15 centímetros. Este embalse, a lo largo de 45 años, ha subido en su nivel de almacenamiento.

En el caso de Malpaso, su estado actual muestra que también tiene un 70 % de llenado, que equivale a seis mil 501 millones metros cúbicos de agua. Los números más bajos ocurrieron 1980, cuando apenas almacenaba el 1 % del total. Este inmueble tiene un almacenamiento promedio que ronda el 74 %.

Es importante puntualizar que la sequía es un periodo de precipitaciones que se puede prolongar por varios meses y en diferentes épocas del año; la consecuencia es que se presenta un déficit de agua en sus diferentes usos, incluso para consumo y uso ecológico, sin embargo, ninguna de estas circunstancias impactaron a Chiapas en este 2021.

Lo que ayudó a evitar algún grado de sequía en la entidad, es que durante el 2020 se recuperó un déficit de lluvias de 60 meses y, por lo tanto, el cierre de ese año en cuanto a lluvia fue normal.

En lo que va del año, el impacto de los fenómenos hídricos han sido normales en cuanto a la época se refiere; una vez que se normalicen las precipitaciones, también se tendrá una recuperación paulatina de aquellos espacios que se vieron afectados por el estiaje, particularmente los ríos.