Cada unidad o centro de salud en todos los distritos cuenta con personal capacitado en estimulación temprana, una prueba que analiza motricidad fina, motricidad gruesa, cognición, interacción social, entre otros factores del crecimiento. Todas las mamás con bebés menores de cinco años pueden solicitar la atención gratuita.
La psicóloga clínica Yasinari Niño Astudillo, responsable del Programa de Atención de Salud del Adolescente del Distrito de Salud número 1, explicó que la estimulación temprana hace referencia a un conjunto de técnicas destinadas a desarrollar las habilidades y emociones del bebé.
Sistema
Esta prueba emplea un sistema de semaforización, la cual identifica a los niños con un desarrollo normal y a los niños con riesgo de rezago en el desarrollo. Esto se refiere a niños que hacen actividades que llevarían a cabo infantes más pequeños que ellos, no lo que es esperado para su edad.
También a niños con retraso en su desarrollo, que son los más graves puesto que va más allá de un retraso sustancial y requieren de una valoración especializada de un médico o pediatra, porque regularmente presentan un daño neurológico y múltiples factores de riesgo.
A través de este tamizaje se identifica cualquier mínimo rezago en el desarrollo del niño, y de ser así, se inicia un abordaje integral para ayudarlo en su crecimiento. Se genera una capacitación a la madre para fortalecer el vínculo con su hijo.
Evaluación
La especialista indicó que se realiza una serie de preguntas sobre factores de riesgos biológicos para identificar indicadores de posibles enfermedades o si habrá algún retraso en el desarrollo, y con base en ello se pueda derivar con los especialistas.
Los primeros cinco años de vida de los niños y niñas son vitales y decisivos para su desarrollo y salud, ya que en ninguna otra etapa de la vida el ser humano aprende con tanta rapidez que durante los primeros años.
El desarrollo infantil en la primera infancia hace referencia a los cambios biológicos y psicológicos que ocurren en los seres humanos desde el nacimiento, a los primeros cinco años de edad, y es un progreso que va desde la dependencia hasta la autonomía.
“En el caso de los bebés menores de un año, se pueden detectar síndromes, enfermedades, problemas como distrofia cerebral y, automáticamente, se deriva al especialista para comenzar a atenderlo. La ventaja es detectarlo oportunamente y tratarlo”, indicó.












