Para evitar mayores inundaciones en la zona norte oriente de Tuxtla Gutiérrez, a la altura de la Fiscalía General del Estado de Chiapas, es necesario ejecutar obras que estén en armonía con la naturaleza y no necesariamente que sean grandes y costosas.
Así lo expresaron los integrantes de Asociación Nacional de Profesionales en Resiliencia en conferencia de prensa, en la que puntualizaron que en este punto es necesaria la construcción de estructuras de control de flujo.
De acuerdo con Romeo Palacios Suárez, presidente de la asociación, encontrar una solución a los problemas de inundaciones en la capital chiapaneca, incluso puede ser con un presupuesto menor al anunciado para tal fin.
En este punto, dio a conocer que se anunció un recurso de 500 millones de pesos para atender este problema en cinco cuencas.
“La solución no es hacer grandes drenes, embovedados, drenajes: la solución desde la perspectiva de la ONU está basada en la resiliencia hídrica”, destacó.
Los especialistas dijeron que en el arroyo El Bambú, localizado atrás de la FGE, siempre se inunda con lluvias no grandes.
“Por ello la propuesta que hacemos es un sistema integral de manejo y control del agua, reducción de riesgo a bajo costo, estructuras de control de flujo de agua, las cuales consisten en detener el flujo de agua en la parte alta, media y baja”, puntualizó.
Romeo Palacios remarcó que la solución no es hacer más ancho el río Sabinal.
En el citado punto, aclaró que existe una cuenca que genera un escurrimiento de agua, que es procedente del ANP del Cañón del Sumidero, por ello en cada temporada se observa arrastre de material pétreo y de vehículos.











