Investigadores del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) también colaboran de forma permanente en el monitoreo de la actividad del volcán Chichonal. Realizan el seguimiento geoquímico, que se refiere a las características químicas de gases y aguas, sobre todo, de manantiales termales y el lago cratérico.
Mariana Patricia Jácome Paz, investigadora del instituto, explicó que ante el enjambre sísmico que se dio el año pasado, emitieron el reporte al grupo interinstitucional de monitoreo de la detección de un aumento de gases en el cráter, ligada al área fumarólica y algunas zonas del lago.
Dos tipos de gases
Los dos gases que reportaron fueron dióxido de carbono y sulfuro de hidrógeno, ambos, bajo un periodo prolongado de exposición pueden causar toxicidad por inhalación.
Esa información fue tomada en cuenta también para el protocolo de ascenso al volcán, para el plan de evacuación y otros instrumentos que trabajó Protección Civil del Estado junto con todas las instancias que forman parte del monitoreo, que incluye la prohibición de visitar el cráter.
Todas las decisiones que se tomaron son justificadas con pruebas y estudios hechos por investigadores locales y nacionales; se da un seguimiento permanente a las concentraciones de los gases, que no implican riesgo para visitantes a la orilla del cráter.
Evitan riesgos
El protocolo de ascenso para turistas permite llegar hasta un kilómetro antes del cráter y solo en grupos de cinco personas se puede llegar a la orilla, pero solo por cinco minutos, esto para evitar riesgos.
Reiteró que se mantienen en constante comunicación con Protección Civil del Estado, con el Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico de la Unicach y otras instituciones.












