Estudiantes e investigadores evalúan la capacidad bioactiva de frutos nativos de Chiapas y Yucatán para combatir ciertas enfermedades y dolencias que afectan la salud. Particularmente están estudiando el efecto antidiabético de frutos como el cuajilote, la guanábana, chicozapote, el jocote, nanche, cañito.
José Abelardo Castillo Archila, profesor-investigador de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), dijo que podría parecer contradictorio al relacionar las frutas con funciones antidiabéticas, pero en las nuevas recomendaciones alimentarias, las frutas no están restringidas.
Efectos
Se han hecho estudios que demuestran que las frutas tienen mejor efecto para controlar el nivel de azúcar en sangre, sobre barras nutritivas y otros alimentos destinados a ese fin. La clave es la cantidad, las porciones y la forma de comerlo.
Indicó que el conocimiento popular es muy valioso, ha trascendido durante muchas generaciones, este incluye ya sea las frutas y las hojas de sus árboles, lo que se toma como punto de partida para validarlo con conocimiento científico.
Dijo que se debe hacer diversas pruebas y procedimientos en laboratorio para elevar estos efectos, no es solo con consumirlos diario o en grandes cantidades, para no generar confusión. Además utilizan otros elementos.
Detalló que esta investigación está en fase de experimento en laboratorio, se están dando los primeros resultados y se seguirán con las pruebas. Se trabaja con ratones y falta hacerlo en humanos para la siguiente fase.
Parte del trabajo que se realiza en la licenciatura de Ciencia y Tecnología de los Alimentos con los estudiantes, es aprovechar los recursos que están disponibles en el entorno para darles valor agregado.












