Los pueblos originarios cuentan con un basto conocimiento sobre plantas medicinales; con el objetivo de conservarlo y potencializarlo llevándolo a la ciencia aplicada, el Instituto de Investigación de Plantas Medicinales Chiapanecas de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), realiza diversas investigaciones con todo un equipo multidisciplinario.
El instituto, de reciente creación, es coordinado por el doctor José del Carmen Rejón Orantes, quien comentó que es un proyecto de rescate, preservación y difusión, ante la importancia biológica que tiene Chiapas y México por su biodiversidad tan infinita.
Industria farmacéutica
Desafortunadamente, dice, desde hace más de 100 años la industria farmacéutica ha aprovechado el conocimiento ancestral de los pueblos sobre las plantas, muchas veces sin dar el crédito que merecen, siendo que más del 90 % de los medicamentos se obtienen de plantas.
“Muchos alcaloides que son de actividad biológica de mucha importancia en la medicina actualmente, se obtienen de plantas, anticancerígenos, analgésicos, se siguen extrayendo de plantas”.
Área y equipo especializado
Es primera vez que la Unach cuenta con un área especializada en la materia, pero hay varios investigadores que han hechos trabajos sobre plantas medicinales en años anteriores.
En Chiapas, otras universidades públicas y privadas realizan investigaciones sobre plantas medicinales, pero ninguna ha concentrado un área especializada que trabaje con modelos animales experimentales para comprobar los efectos de las plantas, con instalaciones modernas con equipos de última tecnología.
“Parte del tesoro que conservamos los chiapanecos y mexicanos, es esa riqueza etnobotánica, donde aún se ha conservado en las etnias el conocimiento del uso y aplicación de plantas medicinales, el uso empírico lo ha confirmado porque lo siguen usando para muchas dolencias”.
Vinculaciones
El investigador mencionó que se vinculan con el Instituto de Fisiología Celular de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un organismo de vanguardia en América Latina, por lo que es de alto valor la vinculación establecida.
También tienen vinculación con la Universidad Autónoma de Yucatán, el Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez, con la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas y con la Universidad de Panamá.
El instituto inició como un laboratorio en la Facultad de Medicina de la Unach, “el laboratorio experimental de farmacobiología” con el mismo concepto. Después de algunos años se subió la propuesta al Consejo Universitario para constituir el instituto y fue aprobada.












