José Roberto Rincón Cruz, estudiante del octavo semestre de la Licenciatura en Arqueología de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), tuvo la oportunidad de participar en el proyecto arqueológico “Expansión gasoducto Rosarito”, en Mexicali y Tecate, Baja California, junto a experimentados arqueólogos.
El trabajo que se realizó en el proyecto fue la localización de sitios arqueológicos, al igual que especificar de qué tipo de sitio se trata y de qué temporalidad. Se dio a partir de una compañía particular, la cual está integrando tres tramos de gasoducto con una longitud de 302 kilómetros.
Antes de que se realicen los ductos se lleva a cabo lo que en arqueología llaman salvamento arqueológico, donde participó realizando prácticas profesionales en más de tres meses, en una experiencia arqueológica y de riesgo, ya que recorren kilómetros de casi puro desierto.
Roberto Rincón detalló que intervino en la fase de prospección, en la cual se les pidió identificar diferentes sitios de sociedades móviles (cazadores recolectores) que habitaron hace miles de años en la zona; en su caso recorrió aproximadamente 200 kilómetros.
“En lo personal, me tocó participar en la identificación de artefactos aislados, de sitios, en el registro y análisis de materiales como la cerámica, dibujos, en el control de presupuesto para la siguiente fase de excavación”, explicó.
Lograron encontrar campamentos a cielo abierto y abrigos domésticos donde las sociedades móviles vivían; también materiales como puntas de proyectil, cerámica con una decoración muy peculiar, metates fijos y móviles. Será en la fase de excavación donde podrán hacer un análisis más completo.
Todos los materiales quedaron a resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia para la fase de seguimiento y abrir nuevas líneas de investigación. En su caso, realizará su tesis para titulación en aquella zona porque regresará en agosto para la siguiente fase que durará 10 meses.
Refirió que el objetivo de estos trabajos es proteger el patrimonio arqueológico, salvarlo y liberarlo, para que se pueda realizar sin problemas la expansión de la obra del gasoducto.
Apunta que como estudiante fue un reto importante participar en este proyecto de salvamento arqueológico porque tiene un panorama diferente de lo que es trabajar en campo, pero gracias a lo que ha aprendido con sus docentes se pudo desenvolver de forma correcta.
También influyen las condiciones del territorio, ya que pudo percatarse de que la arqueología es muy diferente en el norte que en el sur del país. El proceso de organización, las metodologías y, sobre todo, los materiales y sitios que se pueden encontrar.












