Estudiantes transforman basura de mango en helados

El helado elaborado por los universitarios cumplen con todas las normas establecidas, pues atraviesa por varios métodos de desinfección y caracterización. Cortesía
El helado elaborado por los universitarios cumplen con todas las normas establecidas, pues atraviesa por varios métodos de desinfección y caracterización. Cortesía

Como parte de los trabajos de investigación que se realizan al interior de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Lester Alejandro Santiago Rodríguez, licenciado en Ciencia y Tecnología de Alimentos, comentó que a partir de la basura que queda del mango, particularmente de las semillas y las cáscaras están elaborando helados, lo que significa un uso útil del producto en la industria alimentaria.

La materia prima (70 % de residuos del mango), dijo el especialista, se obtiene de la empresa Mexifrutas, ubicada en el tramo carretero Arriaga-Tapanatepec; ellos facilitan la semilla del mango y con eso los universitarios aprovechan la almendra, de ahí se extrae el almidón y también aceites.

El proyecto que están desarrollando se dividió en tres partes: la primera fue la caracterización de los componentes, es decir, la obtención de la grasa para demostrar que su uso sí es útil dentro del mercado, por eso sus características fueron comparadas con las mantecas de cacao y de la palma.

Un trabajo similar se hizo con el almidón obtenido de los residuos del mango, producto que (con sus componentes físico-químicos similares) fue comparado con otros que se ofrecen en la industria alimentaria. La segunda fase en la investigación consistió en un modelo de aplicación y ahí entró la base del helado.

Posteriormente, vino una adaptación tal y como lo establecen las normas. Los primeros resultados arrojaron características superiores a los que tienen los helados dentro del mercado actual. En estos momentos los universitarios se encuentran en la tercera fase de la investigación, la cual consiste en la aplicación del almidón dentro de recubrimientos comestibles que sean altamente perecederos en frutas o verduras.

Los universitarios, después de que obtienen la materia prima, hacen un proceso de lavado y desinfección de las cáscaras y las semillas del mango; después se extrae la almendra, se lava, se tritura y se pone a secar a 60 grados dentro de un horno.

Después ese producto se reduce a partículas (de 60 micrometros) para trabajar con ellas. En ese momento se aplican los métodos para obtener los aceites y también el almidón. Aunque en la actualidad la estrategia está enfocada en la fabricación de helados, la idea es que el almidón y el aceite se puedan aplicar en diferentes áreas de la industria alimentaria.