EU: frontera militarizada

"Sería muy lamentable que el gobierno del presidente Vicente Fox quisiera disimular algo que, por obvio, está a la vista: la de una virtual militarización de la frontera de Estados Unidos con México.

Si las cosas siguen el curso que la Casa Blanca ha marcado, dentro de un mes, aproximadamente, la Guardia Nacional estadounidense iniciará operaciones en su frontera con nuestro país. Esta es una fuerza armada de la que se echa mano sólo porque Washington no puede emplear en su territorio al Ejército, salvo en caso de defensa ante un ataque exterior.

Bush mismo descubre la jugada en su discurso cuando dice ""México es nuestro vecino y nuestro amigo. Continuaremos trabajando cooperativamente para mejorar la seguridad en ambos lados de nuestra frontera, para afrontar problemas comunes como el narcotráfico y el crimen. y para reducir la inmigración ilegal"". Es decir, hay un acuerdo expreso de combatir la inmigración ilegal: en el caso de Bush porque es su responsabilidad, al mismo tiempo que un requisito urgente de la seguridad nacional de aquel país, habida cuenta de que está buscando hacer política interna con esta medida en momentos en los que su popularidad está a ras de suelo.

En el caso de Fox, porque se supone su amigo y también porque es un vecino ""cooperador"" bajo toda circunstancia y cuya solidaridad no ha aminorado, a pesar de las críticas de que es objeto en México por ello.

Resulta inadmisible que Fox pretenda ocultar una verdad, que está a la vista de todos. La frontera norte será bloqueada a los inmigrantes mexicanos por la Guardia Nacional, de la que se recuerda que el 4 de mayo de 1970 dio muerte a tiros a 4 estudiantes de la Universidad de Kent, en Ohio, que protestaban por la ampliación de la guerra de Vietnam a Camboya. Otros nueve estudiantes resultaron heridos. Una investigación posterior comprobó que la Guardia Nacional nunca había estado en peligro, aunque algunos estudiantes la apedrearon.

Si tan nerviosamente actuaron ante sus jóvenes compatriotas, no queremos ni imaginar lo que harían contra los indefensos inmigrantes mexicanos y centroamericanos que cruzan el río Bravo, saltan las vallas y buscan trabajo en aquel país cruzando el desierto o en camiones sellados. Todo esto es lamentable y bochornoso por ambas partes, porque Bush pretende minimizar la relevancia de la intervención de la Guardia Nacional, y porque Fox intenta disfrazar el hecho. Incluso, para algunos observadores podría resultar más peligroso que sea la Guardia Nacional y no el Ejército la que se encargue de cuidar la frontera.

Aun así, la Guardia Nacional no podrá contener una oleada humana que se incorpora a Estados Unidos como la humedad, en silencio pero con eficacia. Doce millones de personas han podido hacerlo en los últimos anos y aunque esta cifra no es para enorgullecernos, lo cierto es que existe y que el gobierno mexicano tiene la obligación de salvaguardar sus vidas y buscar que allá se garanticen sus derechos humanos y civiles, como gente que contribuye al fortalecimiento de aquella nación.

Hacer lo contrario es traicionar a quienes se ha soltado de la mano y, por el lado del gobierno estadounidense, es de una altísima ingratitud. (EL Universal)

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