EU lastima a su propia gente

"Juana Villegas fue detenida en Nashville, Tennessee, por policías de la localidad. La esposaron de pies y manos mientras, con nueve meses de embarazo, su hijo pugnaba por salir del vientre. Ningún país que respete los derechos humanos puede dejar un ultraje así impune.

El sheriff local, Darron Hall, dice que su agrupación y el oficial que detuvieron a Juana actuaron ""según lo dicta el procedimiento"". Aunque eso no justificaría la agresión, por desgracia hay algo cierto: se les ha brindado a los policías locales una extensión en sus facultades para que puedan fungir como autoridades de inmigración.

Lo anterior ha ocasionado excesos que rayan en lo ridículo. Tal fue el caso de Manuel Nieto, de nacionalidad estadounidense, quien fue esposado e interrogado, junto con su hermana Velia Meraz, frente a su taller mecánico por tener encendida la radio escuchando melodías en espanol.

En un ámbito muy distinto, pero similar en el fondo, se dieron las irregularidades contra José Medellín, asesino y violador confeso, con ejecución programada en Texas para hoy. Nadie le ofreció la asistencia consular pese a tener derecho a ella, anomalía que ya se volvió común entre los detenidos mexicanos en aquel país.

Ya sea un criminal o una madre a punto de dar a luz, Estados Unidos debe respetar los derechos humanos y la legalidad de todos los individuos en su territorio. Primero, porque es un asunto de civilidad, más que de arrebato nacionalista. Segundo, porque le conviene.

En su intento por mitigar la migración ilegal ya existente -e inhibir la subsecuente- las autoridades estadounidenses fracasan por partida doble. Crean las condiciones para que nacidos en Estados Unidos, miembros de familias hispanas, permanezcan desarraigados de su propio país y con ello inhiben el desarrollo de un porcentaje creciente de su población económicamente activa.

En el ano 2050 uno de cada cuatro estadounidenses será de origen latino. Entre ellos estará el recién nacido de Juana Villegas. Impedirles la integración a su país ocasionará aun mayor y rencor social.

Nuestra nación vecina debe abrir los ojos. Marginar a millones de sus propios habitantes -por su raza u origen- afectará, más que a nadie, a Estados Unidos.





Rumbo a 2009, gana la desconfianza

La encuesta nacional de Buendía & Laredo/EL UNIVERSAL sobre cómo se perfilan las elecciones parlamentarias del próximo ano muestran que el PRD (17%) está muy lejos de las preferencias electorales de PRI (40%) y PAN (40%) y que la ciudadanía desconfía por igual de todos los partidos.

El partido que se denomina a sí mismo de izquierda no puede desprenderse de su más antiguo lastre. 67% de los encuestados ve a la agrupación como conflictiva.

El PRD deberá evaluar si la campana de ""resistencia"" que ha emprendido desde hace más de dos anos le ayudará a conseguir más influencia en el poder Legislativo, en 2009, y en el Ejecutivo, en 2012.

Ni el PRI ni el PAN tienen razones para festejar. En el tema de corrupción todos son catalogados de la misma manera. Por eso se explica que 41% se sienta alejado de los supuestos ideales de cada grupo político.

Si es que desean conservar la vigencia del actual sistema de partidos, sería mejor que PRI, PAN y PRD promovieran una reforma para transparentar sus acciones y obligarse a lograr acuerdos. (El Universal)

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