EU recapacita| ¿y nosotros?

"Los últimos dos ex presidentes de México, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, se pronunciaron por legalizar las drogas. Coinciden con los ex mandatarios Fernando Henrique Cardoso de Brasil, César Gaviria y Ernesto Samper de Colombia. ¿Por qué todos recapacitaron después de finalizar sus mandatos? Quizá porque, mientras estuvieron en funciones, el gobierno de Estados Unidos presionó en contra de esa posibilidad.

Afortunadamente los tiempos han cambiado y ahora, dentro del propio Estados Unidos, algunas entidades avanzan ya en la legalización de la mariguana, superando así un debate que todavía eluden las naciones latinoamericanas, México incluido.

La semana pasada el presidente Felipe Calderón admitió por primera vez en su sexenio la posibilidad de debatir la legalización de las drogas como parte de una nueva estrategia contra el narcotráfico. Por desgracia el desaliento fue casi inmediato pues, al mismo tiempo, el jefe del Ejecutivo aclaró que él no estaba de acuerdo. Supone que la despenalización significaría un aumento en el consumo, consecuencia de la ""legitimación"" de las drogas. Convendría al mandatario revisar lo que han dicho sus antecesores en el cargo.

Algo sabrán los ex presidentes colombianos, quienes vivieron en las últimas tres décadas lo que México ahora. La propuesta en los años 90 del gobierno estadounidense para combatir a los cárteles fue el Plan Colombia, enfocado en la erradicación de cultivos. Más de 10 años después la ONU constató que las plantaciones de cocaína, lejos de disminuir, habían aumentado. De hecho, per cápita, los asesinatos en Colombia están por encima de los de México, aunque la difusión mediática parezca indicar lo contrario.

Este país sigue el mismo paradigma de fracaso impuesto desde Estados Unidos y las cifras lo corroboran, pues a los decomisos y los arrestos no se corresponde una reducción en la violencia, el consumo ni las ganancias del narcotráfico.

Gaviria y Samper admiten ahora que la lucha armada resulta más perjudicial que benéfica para enfrentar a los traficantes de droga. La única forma de vencerles es con la inanición económica.

Temen demasiado los gobiernos latinoamericanos el enojo del vecino del norte. Así como se dieron pasos graduales hacia la legalización de la mariguana en Estados Unidos, lo mismo podría hacerse en México.

Un tercio de los estadounidenses ha consumido mariguana alguna vez en su vida, entre ellos los últimos tres ex presidentes de ese país: Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. Frente a esa realidad, cada vez son más los políticos al norte del río Bravo que se convencen de que es mejor regular el consumo a través de la legalización que tratar de impedirlo con las armas. ¿Hasta cuándo lo haremos nosotros? (El Universal)

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