"Roberto del Solar * CP. La contaminación de los mantos freáticos es un problema del que hasta el momento ni la Secretaría de Salud ni la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS) han querido saber nada.
Consecuencia de ello es que en muchas de las comunidades del municipio de Cintalapa sus habitantes padecen continuas enfermedades gastrointestinales y otros padecimientos similares a causa del agua contaminada que ingieren, mismos que el sector salud ha querido controlar con medicamentos de pésima calidad.
Nunca antes ambas dependencias han hecho un análisis del tipo de agua que se consume en las comunidades de Cintalapa, lo cual podría ser un factor determinante para prevenir de cualquier riesgo a las familias que las habitan.
Pero un análisis del agua con equipo sofisticado es casi inexistente en la Secretaría de Salud o la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, pues ni siquiera han querido hacer un balance de las formas operativas de los sistemas de extracción del líquido para el consumo humano.
Uno de estos tantos casos se vive en la comunidad San Antonio el Valle, donde las mujeres tienen que usar coladores para poder filtrar un poco la resina negra que les llega a las tomas de agua de sus hogares.
El secretario de Salud, Ángel René Estrada Arévalo, ha mostrado una total indiferencia en este asunto, pues ni siquiera se ha dignado investigar los hechos pese a la constante petición de diálogo por parte de los ejidatarios.
De la misma forma, el titular del CEAS, Mario Bustamante Grajales, tampoco ha querido saber absolutamente nada de la denuncia presentada por los habitantes de esta comunidad, en el sentido de que se investiguen los hechos.
Por si fuera poco, los desesperados campesinos llegaron hasta el Congreso del Estado y le entregaron un documento al presidente de la Comisión de Salud, Julio César Zuart López, sobre esta prevalencia que data desde 1998.
Pero la política de oídos sordos que se practica en este momento tanto en el Poder Ejecutivo como en el Poder Legislativo de Chiapas, ha rechazado todo interés de los funcionarios y diputados para resolver esta problemática.
Es tanta la falta de interés por parte de los gobiernos, que el alcalde de Cintalapa, Miguel Ángel Luna Salinas, no ha querido recibirlos para escuchar sus demandas de viva voz y poder tomar una decisión al respecto.
Los casi 300 habitantes de esta comunidad, solicitarán en breve una audiencia con el gobernador Pablo Salazar, ante la excesiva indiferencia que se está viviendo en Chiapas por parte de su gobierno.
Ante la desesperación, los ejidatarios solicitaron la intervención de los medios de comunicación para poner ante los ojos del estado y del país la calidad de gobierno que se tiene en la entidad chiapaneca.
""Tenemos un gobierno que sólo habla de cifras alegres, pero que los problemas no sólo los esconde, sino que no hace nada por atenderlos ni mucho menos resolverlos"", expusieron los campesinos.
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