Evali, nueva enfermedad causada por vapeadores

Evali, nueva enfermedad causada por vapeadores

Cada vez hay mayor evidencia científica del daño a la salud que causa el uso excesivo de cigarros electrónicos o vapeadores. En el 2019 la Organización Mundial de la Salud (OMS) acreditó una nueva enfermedad denominada Evali (por sus siglas en ingles), causa por el consumo de dichos productos.

De acuerdo al director de la Oficina Nacional para el Control de Tabaco, Juan Arturo Sabines Torres, la Evali se refiere a lesiones pulmonares atribuibles según estudios de la OMS, que incluso clasificó el padecimiento en el catálogo internacional de enfermedades C10 y C11.

Explicó que el que haya sido incluida en el catálogo de enfermedades con un nuevo código, es para que los médicos de todo el mundo puedan empezar a registrar las lesiones por el uso de ese tipo de productos, que anteriormente se confundían con otro tipo de padecimientos.

Mencionó que en Estados Unidos existe una amplia evidencia de este tipo de lesiones sobre todo en jóvenes, personas aparentemente sanas pero que son los principales consumidores. Si bien es cierto, muchas están relacionadas al uso de THC (tetrahidrocannabinol) en el mercado negro, otros también lo están a productos enteramente con nicotina.

En México, en diversas unidades de salud se han presentado pacientes que acuden para dejar la dependencia al cigarro electrónico, que también genera adicción. Por tal razón, en San Luis Potosí, una persona falleció, al igual que en otro estado ya se dio un caso, “en general los casos reportados son pocos en nuestro país”, agregó.

Sabines Torres calificó como señal positiva la intervención que la Secretaría de Salud ha tenido respecto a diversos amparos que la naciente industria del vapeo (cigarros electrónicos) ha presentado respecto a sus productos, dando por primera vez reveses a los mismos con evidencia científica sólida que acredita de manera fehaciente los riesgos que implica su uso.

Destacó que en la última década se han presentado infinidad de iniciativas de todas las fuerzas políticas, para impulsar la creación de espacios cien por ciento libres de humo de tabaco en todo el país, pero los intereses comerciales han podido más a la hora del proceso de las propuestas ante el Congreso de la Unión.

Afortunadamente, se ha contado con aliados fundamentales como la organización Códice, para que entidades federativas tengan hoy día una ley superior a la Ley General para el Control del Tabaco, para que al menos el 53 por ciento de la población esté cubierta con una legislación que garantiza contar con espacios libres de humo de tabaco, sin excepciones en espacios interiores.

Resaltó que a la llegada del actual Gobierno Federal se rompió con una inactividad en materia de control de tabaco, si bien se tienen todavía retos grandes por lo menos se dejó esa parálisis que prevaleció durante varios años; ya que durante toda la administración pasada no hubo avances importantes al respecto.

En el nuevo gobierno se ha defendido el decreto que prohíbe la importación de los nuevos productos de tabaco, lo que conllevó a criticas de agoreros, pero hay que recordar que esto se estableció desde el 2008, por lo que ya prohíbe estos dispositivos, “simplemente lo que el presidente hizo fue ser sensible a las solicitudes de salud”.

Consideró que un avance importante fue el ajuste a los impuestos especiales para el tabaco, un tema pendiente desde el 2011; aunque todavía está pendiente un aumento que corresponda a las recomendaciones y mejores prácticas internacionales.

México fue el primer país en incorporar una advertencia sanitaria en los empaques de tabaco, sobre el fumar como una condición que puede agravar la enfermedad originada por el Covid-19.

El director de la Oficina Nacional para el Control de Tabaco aprovechó para comentar que sería fundamental que las instancias de salud estatales recomendarán a los restaurantes e industrias del servicio no permitir el consumo de tabaco durante la pandemia; hay evidencia cada vez más sólida del riesgo que representa el humo y el consumo de tabaco para contagio por Covid-19 o agravar la enfermedad.