"Jesús Belmont / corresponsal / México, DF. * CP. La frontera sur se está polarizando con la mayor afluencia de migrantes, la operación de la delincuencia organizada, el tráfico de personas y de drogas, así como la ausencia de una autoridad que actúe con políticas claras, que se constituya como garante del orden y no como factor de corrupción e inseguridad.
Mauricio Farah Gebara, quinto visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos anadió que por naturaleza una frontera es asunto de seguridad nacional, pero hay que evitar que el deterioro social que se observa en el sur del país conduzca a la mayor vulneración de los derechos humanos con el pretexto del orden.
""El Estado mexicano está obligado a brindar seguridad y al mismo tiempo a respetar los derechos fundamentales. No son propósitos excluyentes, sino obligaciones esenciales del Estado"", dijo el funcionario de la CNDH.
Farah Gebara senaló que es importante reconocer la magnitud actual del fenómeno migratorio y disenar una política integral, acorde con los instrumentos internacionales, en la que los conceptos de soberanía y seguridad nacional puedan convivir armónicamente con los de migración y derechos humanos.
Quejas en la CNDH
De la misma forma, informó que durante el período enero-septiembre del presente ano la Comisión Nacional de los Derechos Humanos inició 412 expedientes de queja en contra de agentes migratorios y autoridades municipales de Chiapas por violar los derechos de migrantes centroamericanos.
""Esta cifra significa haber quintuplicado los expedientes de queja en comparación con las 74 quejas de migrantes abiertas en 2004.""
El quinto visitador de la CNDH comentó a que las quejas contra las autoridades municipales chiapanecas corresponden en su mayoría a la detención arbitraria por parte de las policías locales, mientras que aquellas en contra de agentes del Instituto Nacional de Migración fue en su mayoría por el aseguramiento prolongado.
Otras de las quejas contra los agentes del INM es la referente al hacinamiento en las estaciones migratorias o lugares habilitados, falta de información sobre la situación jurídica del migrante, falta de atención médica, tolerancia a las detenciones arbitrarias, omisión del aviso consular, falta de áreas para mujeres y menores y omisión en la protección a menores.
El visitador de la CNDH comentó que debido a la insistencia de la dependencia respecto de las detenciones arbitrarias, diversas corporaciones de seguridad han instruido a su personal para que no realicen detenciones de migrantes sin la coordinación del Instituto Nacional de Migración.
Explicó que una de las responsabilidades preponderantes de la Quinta Visitaduría a su cargo, es la supervisión del proceso de aseguramiento, para lo cual se han realizado en lo que va del ano mil 705 visitas a las estaciones migratorias y lugares habilitados con que cuenta el instituto.
Según el funcionario en dichas visitas se constató que prevalecen violaciones a los derechos humanos que además coinciden con incumplimientos a las normas para el funcionamiento de las estaciones migratorias, expedidas por la Secretaría de Gobernación en noviembre de 2001.
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