Según denuncias de habitantes del municipio de Bochil el derrumbe, del tramo carretero kilómetro 195 Escopetazo-Pichucalco, se debió a previas excavaciones de material pétreo en dicha zona, realizadas por el alcalde del lugar Sergio Centeno Albores.
Aseguraron que Zenteno Albores quizo construir una gasolinera en la entrada de la cabecera municipal, por ello empezó a rellenar un terreno y con maquinaria sacó material pétreo (cascajo) de un terreno cercano al ejido Pomilho.
“Ante las excavaciones profundas y por la humedad de las constantes lluvias el terreno se ablandeció, por lo que este domingo por la mañana hubo un desgarramiento de más de 300 metros del cerro aledaño, aproximadamente 800 metros antes de llegar a Bochil, a la cabecera municipal”, señalaron los denunciantes, quienes pidieron omitir sus nombres.
Agregaron que el deslizamiento del suelo fue por debajo de la carpeta asfáltica, no por encima. Es decir, el alud no quedó por encima de la carretera sino el derrumbe se dio metros debajo de la tierra debido a la frágil compactación del subsuelo.
Los pobladores indicaron que el edil de Bochil provocó que hoy este municipio esté incomunicado y los sectores de comercio y transporte tengan pérdidas elevadas, porque para llegar a Bochil desde Tuxtla Gutiérrez hay que transportarse hasta Larraínzar o San Cristóbal de Las Casas.
Ante ello, diversos sectores del municipio se han unido para pedir un peritaje y se conozcan las causas reales de este deslave.
De resultar cierto los señalamientos contra el alcalde , éste tendría que pagar por los daños ocasionados a la carretera federal.
“También terceros se han perjudicado; cabe mencionar que estos daños de igual manera afectan a más de 20 municipios de esta región del estado, la cual comunica a la capital con Villahermosa, Tabasco, por donde circulan centenas de camiones comerciales diariamente”, finalizaron.












