Exceso de concreto aumenta el estrés hídrico

Las ciudades crecen sin respetar las áreas verdes. CP
Las ciudades crecen sin respetar las áreas verdes. CP

Sustituir áreas verdes y vegetación urbana por planchas de concreto no solo modifica el paisaje sino que rompe el ciclo natural del agua y aumenta el estrés hídrico en las ciudades, advirtió Karla Mayor, investigadora independiente en Auditoría Social y Gestión Hídrica.

En entrevista explicó que el fenómeno conocido como “selladura del suelo” destruye la capacidad del territorio para infiltrar el agua de lluvia, lo que provoca tanto sequías como inundaciones “como lo hemos visto” en los recientes años.

Consecuencias

Explicó que la llamada “grisificación” de las ciudades tiene tres consecuencias estructurales. La primera, el agotamiento de acuíferos al impedir la recarga natural del suelo, esto deriva en que los pozos profundos pierden su nivel estático. Esto obliga a extraer agua a mayor profundidad y a traerla de fuentes más lejanas, lo que, dijo, encarece el servicio de agua potable.

El segundo son las inundaciones y pasivos financieros, cuando el agua que no puede filtrarse corre por la superficie, según la especialista, a velocidades 400 por ciento superiores a las de un ecosistema natural, se daña la infraestructura pública y sobrecarga las redes de drenaje.

El tercero es el efecto isla de calor, cuando el concreto retiene radiación solar y eleva las temperaturas urbanas entre 2 y 8 grados centígrados, lo que acelera la evaporación del agua en los pocos espacios verdes que quedan.