Excluidas de programas y apoyos gubernamentales, 120 comunidades de la región Soconusco que no fueron tomadas dentro del Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales, ya que para las autoridades estas no existen, aunque en ellas impere la marginación y el abandono, además son relegadas, a pesar de que cumplen con las reglas de operación del Gobierno Federal para acceder a beneficios por su condición.
Y es que estas comunidades de Chiapas cuentan al menos con un 40 por ciento de hablantes indígenas, pero según el Consejo Nacional de Población (Conapo) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), estas soló tienen entre el 10 y 20 por ciento de su población considerada indígena, motivo por el cual los funcionarios que incumplen con su función las han excluido de beneficios.
En entrevista, el miembro del Consejo Regional Indígena Maya Mam, Diego Toj, lamentó que a las minorías se les esté excluyendo de los beneficios sociales, y por lo tanto, las familias están siendo cada vez más golpeadas por la pobreza y la marginación y más en tiempos de crisis por la pandemia del covid-19, por lo que exigió mayor sensibilidad política con estos grupos ancestrales que luchan por mantener vivas las tradiciones y la lengua.
Agregó que las comunidades que fueron eliminadas de la Conapo son de Unión Juárez, Huehuetán, Cacahoatán y prácticamente a todas las localidades del Soconusco y la Sierra de Chiapas, por lo que se debe hacer un análisis de esta situación, porque los indígenas están amparados por la Constitución en la preservación de las raíces ancestrales.
De igual forma, hizo un llamado a las autoridades locales para que establezcan direcciones de asuntos indígenas en cada municipio, y que la encabece una persona preparada para que haga las gestiones necesarias ante las instancias de los gobiernos Federal y Estatal.
Destacó que esta situación es un atentado contra la dignidad nacional, y es que se han sumado las inconformidades en diferentes comunidades como La Salvia, Zapotilla, Peña Blanca, Mexicalapa, El Mojón, Buenavista, La Esperanza, entre otras, todas de la zona serrana del estado.
Finalmente, como miembro del Consejo Regional Indígena Maya Mam, invitó al gobierno a que se abra una mesa de trabajo con las comunidades indígenas para que conozca cuáles son sus necesidades, porque el apoyo hasta el momento es muy limitado.












