Tal como sucedió en el vecino estado de Veracruz, la empresa Proactiva debe dejar de cobrar los 11 millones de pesos mensuales al Ayuntamiento tuxtleco, pero además modificar sus normas de recolección de basura, ya que lo que viene haciendo es seguir contaminado el entorno ambiental de esta ciudad capital, a decir de Héctor Montesinos, cuyo predio se encuentra severamente dañado por lixiviados.












