La pandemia por el Covid-19 sigue sacudiendo a todas las familias de Chiapas, México y el mundo; “algunas con el sufrimiento de la enfermedad y, a otras, con el dolor y la muerte de sus seres queridos”, señaló en su mensaje dominical el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón.
Dijo que este año la nota principal es tener un periodo de cuidar diligentemente la salud.
Monseñor hizo un llamado a la comunidad a ser responsables y prudentes en estas fechas, evitar las reuniones familiares o entre amigos donde haya aglomeración de personas, porque se vive un tiempo clave en la detención del contagio.
“El Covid-19 no se ha ido y no se irá, pero necesitamos caminar juntos para detener el dolor y el sufrimiento que la enfermedad y la muerte han traído”, agregó.
Señaló que sumado a la pandemia y a la crisis de salud, nos envuelven otros asuntos como la migración, la promoción del aborto y eutanasia, el narcotráfico, los homicidios, los secuestros, el poco cuidado de la naturaleza y el desempleo, entre otros temas.
Expuso que la ineficacia de un gobierno al dar pocas respuestas a los asuntos sociales, como una economía fuera del alcance de las necesidades básicas de las familias, va generando a que estos días se vivan con un sentido de desesperanza y desilusión.
El obispo exhortó a caminar juntos en este este tiempo de reconstrucción en el que Jesús, María y José nos dan testimonio de que caminando juntos ante las adversidades se puede lograr cumplir con la voluntad de Dios.
“La familia de Nazaret que peregrinó en busca de un lugar dónde hospedarse, nos recuerdan que toda meta u objetivo trazado se alcanzarán siempre y cuando esté en medio el Niño Jesús, nuestro salvador.
El deber de caminar juntos es un reto en la actualidad, no es fácil tomar la decisión de emprender un camino en colectividad, donde la sociedad va marcando rutas y caminos individuales en que los logros y reconocimientos de este mundo se dan a personas que luchan solas por sus objetivos, mientras que el esfuerzo comunitario es poco valorado”, agregó.
En relación a la decisión tomada en la Ciudad de México de suspender las misas presenciales, el obispo de Tapachula dijo que cada diócesis o arquidiócesis, a través del obispo que está al frente y sus consejeros y asesores, toman las decisiones que consideran adecuadas conforme a la situación que se vive.












