En su mensaje semanal, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, hizo referencia al 1 de mayo, fecha en que se celebra el Día del Trabajo, a mejorar las condiciones laborales para los trabajadores, y que esta fecha brinda la oportunidad de reflexionar en la dignidad de todo ser humano que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios.
Urgió a las autoridades y empresarios a estructurar contextos adecuados en el que el trabajador diariamente ofrece su fuerza laboral, además de que exista respeto, que sea un trabajo digno y bien remunerado.
Preponderar los derechos
Señaló que la realidad que se vive es compleja y delicada, ya que ante las grandes transformaciones que se están dando en todos los ámbitos de la vida, se siguen presentando nuevos retos y desafíos, los cuales deben ser tratados con responsabilidad y preponderando los derechos de los trabajadores.












