Exhortan a empresas etiquetar alimentos transgénicos

Los productores dijeron que su labor consiste en fortalecer y mejorar la siembra del maíz .Cortesía / José W. Zavaleta
Los productores dijeron que su labor consiste en fortalecer y mejorar la siembra del maíz .Cortesía / José W. Zavaleta

En días recientes ingresaron a la entidad chiapaneca a través de Puerto Chiapas, 27 mil toneladas de maíz procedente de Brasil, evento que pone en tela de juicio la calidad del maíz que se produce en el estado.

Debido a lo anterior, integrantes de la Red de Productores de Semillas Criollas de los Altos de Chiapas expusieron las condiciones actuales de la mazorca que se produce en la entidad, con relación a la calidad y producción de la misma.

Los industriales explicaron que no tienen la intención de marginar al maíz brasileño, no obstante lo comparan con la semilla que se produce en la entidad, y resaltan la forma en que Brasil trata de rescatar la esencia de la semilla, por lo que no dudan de que exista un mercado negro de transgénicos en ese país.

Sin embargo, destacan el desapego que el gobierno de Dilma Rousseff mantiene con los transgénicos, escenario que en México y Chiapas es totalmente diferente.

Los integrantes dijeron que solo en Chiapas existen más de 41 complejos raciales de maíz aunado a miles de variedades del mismo, todo esto derivado de la evolución que la semilla ha tenido a causa de los cultivos transgénicos u organismos genéticamente modificados.

Debido a lo anterior, los productores denunciaron las facilidades con que operan empresas transnacionales como Monsanto y Syngenta, sostuvieron los productores.

En cuanto a las denuncias, los integrantes de esta red, manifestaron que en municipios como Chenalhó, las empresas dan semillas mejoradas y ofrecen químicos con créditos a largo y mediano plazo, lo que motiva a los productores su compra, ignorando u olvidando el daño que a la larga estos químicos traerán a la tierra y a la semilla.

Esta organización, a la que pertenecen integrantes provenientes de municipios como Larráinzar, Zinacantán, Tenejapa y San Cristóbal de Las Casas, exigen a las empresas transgénicas que etiqueten sus productos y hagan saber al consumidor la calidad del producto que consumen.

Los productores dijeron que su labor consiste en fortalecer y mejorar la siembra de maíz informar de los riesgos que conlleva el consumo de los alimentos transgénicos.