Autoridades de Salud identificaron que el principal factor de riesgo en el ámbito de la salud ambiental se encuentra en una actividad cotidiana y vital para el ser humano como lo es el cocinar con combustibles sólidos como leña, carbón, restos de cultivos e incluso estiércol de animales (biomasa).
Agregó que es durante la temporada invernal cuando en algunas zonas de la entidad se hace más uso de la leña para mitigar el frío.
Por ello, exhortan a la población a prevenir daños a su salud, evitando el uso de fogones de leña dentro del hogar, así como a limitar el contacto con el humo del cigarro, sin que haya ventilación de por medio.
Explicó que debido a la emisión de partículas contaminantes del aire, como monóxido de carbono, hidrocarburos aromáticos policíclicos, entre otros, considerados como cancerígenos, la OMS estima que la contaminación del aire intramuros por el uso doméstico de combustibles sólidos está relacionada con aproximadamente 4.3 millones de muertes al año en el mundo.
Los niños y las mujeres son los más afectados por cocinar con leña o carbón, exponiéndose a desarrollar infecciones agudas respiratorias y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
La EPOC dificulta la respiración, presentándose una bronquitis crónica o un enfisema, por la exposición prolongada a sustancias que irritan y dañan los pulmones, como el humo de leña y de cigarrillo.
Resaltó que si se ha estado expuesto al humo de leña como de cigarrillo y se presenta tos con mucha flema, dificultad para respirar, sobre todo al ejercitarse, sibilancias y opresión en el pecho, acuda a la unidad de salud más cercana.











