La buena salud en la mujer implica tomar medidas preventivas para evitar enfermedades crónicas como el cáncer cérvico-uterino o de mama, sin embargo, existen otro tipo de males ante los que se debe estar alerta. Por ello, en los módulos del Programa PrevenIMSS se brinda orientación de acuerdo con el historial clínico sobre riesgos de salud a los que está expuesta durante las diferentes etapas de su vida.
La salud de la mujer debe cuidarse desde recién nacida. Y es que las malformaciones congénitas en el sistema nervioso central, riñones, corazón, así como del tubo digestivo, son otros padecimientos frecuentes.
“Ante esto, la prueba de tamiz neonatal como medida de prevención es fundamental”, explicó Freddy Nicolás Manzo Martínez, ginecólogo adscrito al Hospital General de Zona N°1, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas, en el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer.
Durante la infancia, señaló, las infecciones en vías urinarias son un problema común que de no atenderse con oportunidad en su clínica familiar, puede traer como consecuencia insuficiencia renal y con ello, efectos secundarios que alteran su calidad de vida.
En la etapa adolescente, indicó, es importante recurrir a las unidades médicas para conocer las acciones preventivas sobre enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, alcoholismo, drogadicción y desórdenes alimenticios.












