José Alberto Lázaro Santos, empleado del Ayuntamiento de Berriozábal, señala que fue despedido de manera injusta el sábado pasado. “Me despidieron por reclamar mis derechos”, explicó el hombre ahora desempleado.
Abundó que ese día continuó laborando después de su jornada laboral, por lo que al ver que eran las siete de la noche pidió que se le diera cien pesos para poder trasladarse a su casa, ya que su automóvil particular tenía descompuestas las luces; sin embargo, al siguiente día, cuando acudió a su centro de trabajo, le comentaron que estaba despedido.
Lázaro Santos se desempeñaba como operador de una retroexcavadora en el área de limpieza del Ayuntamiento, específicamente en tareas de acarreo de material para el relleno sanitario del basurero.
Comentó que tenía cerca de dos años como empleado, no obstante, siempre ha sido directo al reclamar sus derechos.
Señaló a la directora del área, Dolores del Carmen “N”, de hostigar constantemente a los empleados y hacerlos trabajar jornadas extras sin recibir pago extra alguno.
Comentó que existe abuso de autoridad por parte de los jefes, además cuando se descompone un camión, les extienden el horario laboral sin considerar gastos de alimentación o transporte. Había recibido amenazas de que sería despedido porque constantemente señala las injusticias que viven los empleados en el día a día en su empleo.











