Exige una investigacio´n ante crimen de Sinar Corzo

Para la oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), el crimen de Sínar Corzo Esquinca, el activista chiapaneco ejecutado la noche del jueves en el municipio fronterizo de Arriaga, sería el primer caso de una persona defensora de los derechos humanos asesinada del 2019.

Jan Jarab, representante de la ONU-DH en México, aseguró que el asesinato de Sinar Corzo es un «terrible recordatorio» de los riesgos que enfrentan quienes defienden derechos humanos en México.

“Compartimos la conmoción por el asesinato de Sinar Corzo y llamamos a las autoridades a realizar una investigación exhaustiva, que incluya la posible relación con su labor de defensa de los derechos humanos, y permita llevar a los responsables ante la justicia. La impunidad en la que permanecen la mayoría de los asesinatos, amenazas y agresiones en contra de quienes defienden los derechos humanos, fomenta la repetición de estos terribles hechos”.

En un comunicado, la ONU-DH llamó a las autoridades a adoptar todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los familiares del defensor asesinado y demás integrantes del Comité Ciudadano de Defensa de los Derechos Humanos «El Coloso de Piedra».

Además, el organismo exhortó a las autoridades federales, estatales y municipales a continuar adoptando medidas para garantizar un ambiente propicio para el ejercicio de la defensa de los derechos humanos, incluida la protección y la prevención de las agresiones, «siendo el combate a la impunidad de estos hechos la principal medida preventiva”.

Antecedente

En 2013, Sinar Corzo y otro integrante del Comite´ fueron vi´ctimas de detencio´n arbitraria por parte de la polici´a municipal en el marco de una protesta vecinal motivada, entre otras razones, por las deficiencias en el acceso al agua potable. A rai´z de estos hechos, la Comisio´n Nacional de los Derechos Humanos emitio´ su recomendacio´n 18/2015. Adema´s, el activista habi´a recibido amenazas con anterioridad.

Una de las últimas participaciones de Corzo Esquinca como activista de los derechos humanos fue en las protestas que llevaron damnificados por el sismo de septiembre del 2017.