Después de seis horas de bloqueo parcial a las instalaciones del complejo petroquímico Cactus, Chiapas, para solicitar la creación de fuentes de empleo para obreros y habitantes de las comunidades aledañas al complejo procesador de gas, fue liberado el paso a las unidades de Pemex. Sin embargo, los inconformes amagaron con el cierre total del complejo de no salir beneficiados con los apoyos solicitados.
Según informaron los líderes sindicales y comunitarios, Manuel Peralta Ascencio, Francisco Ruiz y Armando Bolaina, desde hace unos meses se firmó una minuta de acuerdo donde las autoridades del complejo Cactus se comprometieron a liberar los contratos en el área de mantenimiento, para beneficiar a los habitantes de esas localidades, sólo que hasta la fecha no han cumplido.
Indicaron que dentro de esos acuerdos se pactó la construcción de un kilómetro 800 metros de pavimento de concreto hidráulico que soporte el pesos de pipas con más de 80 toneladas que a diario transitan por esa carretera, pero que la compañía Pacman, encargada de hacer los trabajos, no quiere cumplir con las especificaciones reales de la obra, queriendo hacerla sin bases y estructura resistente, por lo que los inconformes señalan que no duraría ni tres meses en volver a destruirse.
Otro de los problemas que presentan integrantes del ejido, es que han dejado de apoyarlos con fertilizantes para hacer producir la tierra, dañada con los efectos contaminantes de las emanaciones petroleras.
Por tal motivo, y ante el incumplimiento de los acuerdos asignados en una minuta de trabajo, los líderes comunitarios y obreros se vieron en la necesidad de manifestarse cerrando el acceso principal al complejo, donde impidieron la entrada a los trabajadores petroleros a su labores.
En el lugar, una comisión de representantes obreros y comunitarios fue recibida por funcionarios de Pemex, quienes señalaron que la liberación de los trabajos de mantenimiento depende del presupuesto que les envíe el Gobierno federal y que la obra caminera está en manos de la compañía Pacman.
Para paliar la situación, funcionarios de Pemex otorgaron un paquete de empleo temporal por 150 mil pesos, que los inconformes aceptaron de mala gana, por no considerarlo justo, dando un ultimátum de 15 días a Pemex para liberar las plazas de trabajo y los apoyos requeridos por la comunidad.












