Exigen actuar contra cantinas clandestinas

Por el incremento de cantinas y expendios clandestinos de cerveza con venta a menores de edad, pobladores del barrio San Pedro de Huehuetán señalaron que han hecho la denuncia y entregado fotografías a la Presidencia Municipal, a cargo de Victoria Guzmán Reyes, pero no han obtenido respuestas.

Al incremento de lugares donde de manera clandestina se vende cerveza, además de las tiendas de autoservicio, se suma que muchos de los consumidores son conductores de los mototaxis que en evidente estado de ebriedad dan el servicio, lo que ha generado problemas principalmente con mujeres a las que les faltan al respeto.

Como ejemplo de esto, Cecilia Solorzano señala que en la 6ª Poniente del barrio San Pedro, de Huehuetán, existe un negocio que se conoce como El Marinero, el cual vende cerveza pero sus clientes la consumen en la calle, en la banqueta e incluso en los mototriciclos.

Es evidente que la autoridad municipal tiene conocimiento de este problema, sin embargo, ni Salud Pública, mucho menos Vialidad toman cartas en el asunto para sancionar las irregularidades que allí se cometen e incumplen con su función y desatienden las denuncias.

Huehuetán tiene una considerable cantidad de cantinas, a lo que se suman casas particulares, tienditas donde se vende y en general son muchos los lugares donde se puede adquirir la cerveza que se consume en la vía pública, que genera focos de violencia tanto público como doméstico y provoca inseguridad.

En Huehuetán hay más cantinas que escuelas, señala la señora Dolores. Los niños y jóvenes son espectadores de los sujetos que hacen sus necesidades fisiológicas en la calle y las bochornosas escenas que estos protagonizan por la ingesta de licor.

Hay desinterés de la autoridad municipal por combatir la proliferación de los llamados “pocitos”, bares, cantinas y prostíbulos clandestinos en Huehuetán que funcionan sin licencia de funcionamiento.

Asimismo, pudieran estar vendiendo no sólo a menores de edad, sino también promoviendo la prostitución e incluso la trata de personas, además del alcohol de dudosa calidad.