Padres de familia de la Escuela Primaria “Justo Sierra”, ubicada en la colonia Francisco I. Madero, ha elevado una voz para denunciar un conjunto de irregularidades administrativas y condiciones infraestructurales que, aseguran, han creado un ambiente “insostenible” para la educación de sus hijos bajo la dirección de Gladimir Graciano Pérez Ramírez.
Las acusaciones, detalladas en el documento, pintan un panorama de gestión cuestionable. La opacidad financiera encabeza la lista de preocupaciones: los padres afirman que no hay transparencia en el manejo de las cuotas escolares.
“El director controla al comité de padres y se niega a su renovación. No hay cortes de caja, no hay facturas. Es imposible saber en qué se usa nuestro dinero”, declaró uno de los portavoces.
Condicionan inscripciones
Entre las prácticas más criticadas se encuentra el condicionamiento de inscripciones. Los padres denuncian que se les ha exigido aportar sillas nuevas para garantizar el lugar de sus hijos, una responsabilidad que, según la normativa, corresponde a la institución. Además, señalan aumentos injustificados en conceptos como inscripción, inglés y cooperativa.
Los recursos, alegan, no se materializan en mejoras tangibles. Señalan como ejemplo un techado mal construido y reparaciones deficientes.
“Pagamos cuotas constantemente, pero los salones son hornos. Nosotros hemos tenido que comprar ventiladores de nuestro bolsillo y hasta reparar los pocos que hay”, explicó una madre. La pregunta que ronda en la comunidad es clara y contundente: “¿A dónde se va el dinero de nuestras cuotas?”.
Los padres relatan que son obligados a realizar labores de limpieza y mantenimiento, incluso en áreas consideradas inseguras como bodegas, bajo la amenaza de multas si no acuden. Estas tareas, destacan, corresponden al personal de intendencia contratado para ello.
Por ello, exigen de manera urgente una auditoría externa e inmediata a la dirección de la escuela y al actual comité de padres de familia, cambio democrático y transparente de dicho comité, el cese inmediato del condicionamiento de las inscripciones y de las actividades forzadas de los padres.











