Jubilados del Banco de Crédito Rural del Istmo (Banrural) exigen que se mantenga el servicio médico autoadministrado y no el que se les pretende imponer por medio de integradoras médicas.
Guillermina Díaz de la Rosa, presidenta de la asociación de jubilados de Banrural, comentó que la problemática inició en los primeros días de abril cuando comenzó a operar la integradora médica.
Lo anterior les inconforma porque han empezado a padecer trámites burocráticos y el nuevo servicio les otorga medicamentos genéricos en lugar de los de patente que venían recibiendo.
Comentó que la gran mayoría de personas que recibe el servicio son adultos mayores, tan sólo ella comentó tener 74 años y sus compañeros tienen una edad similar, por lo que el cambio de medicamentos podría afectar su salud, razón que les preocupa.
Muchos de los derechohabientes del sistema autoadministrado padecen enfermedades como diabetes, hipertensión, cáncer, entre otros.
Dentro de esta situación se encuentran algunos jubilados como Adrián López García, quien dijo padecer cáncer linfático desde hace 16 años, y por lo tanto, su preocupación radica en que se le deje de atender en el sanatorio Muñoa, que es donde recibe la atención médica respectiva, incluso desconoce si se podrá atender en el mes de mayo.
En tanto, otro de los jubilados de nombre Gerardo Carillo González dijo que desde el mes de febrero sufrió un accidente automovilístico y recibió la indicación de que se le otorgara terapia de rehabilitación, pero no se ha iniciado con la misma, incluso con la falta de renovación de contrato con el prestador de servicios se frenó la cita que tenía programada con un médico internista.
Guillermina Díaz también dio a conocer que son cerca de 250 afectados en la región Istmo, y más de 12 mil los afectados en todo el país.
En Tuxtla Gutiérrez se manifestaron jubilados de Banrural del Istmo, el cual integra a poblaciones de Chiapas y Oaxaca, en donde la institución ya extinta tuvo presencia.
A lo anterior, suman que con el cambio de esquema de salud se ven afectados en el tema del surtido de medicamentos, ya que la empresa farmacéutica que les provee no tiene sucursales en la capital de Chiapas, lo cual complica de sobremanera las cosas, ya que en caso de que no tengan algún medicamento deberán enviárselos y eso significará una pérdida de tiempo.











