Un grupo de 254 desplazados del ejido Puebla, del municipio de Chenalhó, se manifiesta de forma indefinida para exigir a la desarticulación de grupos paramilitares, la ejecución de órdenes de aprehensión contra asesinos de algunos de sus familiares y la atención por parte de las autoridades para poder regresar a su comunidad de origen.
Apostados en casas de campaña en los costados de la caseta de cobro de la vía Tuxtla a San Cristóbal, los manifestantes recordaron que fue en el año 2016 cuando fueron desplazados de manera violenta de sus hogares.
Araceli Cruz López, vocera del grupo, revela que los agresores los expulsaron de sus viviendas y los condenaron a vivir de manera nómada, pues hasta hoy se cumplen casi cinco años de aquel hecho y las condiciones aún no son propicias para el regreso a la comunidad.
Predio
Expresaron que ahora viven en una situación complicada; pues se encuentran en un terreno destinado para su estancia en el municipio de San Cristóbal, pero las condiciones no son las ideales.
La forma de hacerse presentes es acudir a la caseta y realizar lo que llaman una “liberación”, con lo que piden a los automovilistas una cooperación voluntaria para dejarlos continuar con su camino.
En este sentido, la vocera comentó que al principio de la protesta llegó un grupo de elementos policíacos, pero dialogaron con ellos y les expusieron que se mantendrían de forma pacífica realizando un “boteo” y “volanteo” de información relacionada con su situación.
Las demandas más sentidas recaen en lo que aseguran es la atención sin respuestas, ya que se han establecido minutas tras reuniones con diversas instituciones de los diferentes niveles de gobierno, pero no se han concretado acciones que los lleven de vuelta a sus hogares.
En estas condiciones los desplazados pidieron apoyo a las organizaciones civiles, y a la propia sociedad a que se difunda su situación para que se logre la solución.












